Pechuga de Pollo al Horno con Tomate y Mozzarella

Estaré feliz de ayudarte a preparar un delicioso Pollo al Horno Caprese, una variante que combina el clásico pecho de pollo al horno con la frescura del tomate y la mozzarella fundente. Aquí está la receta:

Ingredientes

  • 2 pechugas de pollo
  • 2 tomates maduros
  • 1 mozzarella de búfala (o fior di latte)
  • Orégano seco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta
  • Albahaca fresca (opcional)
  • Ajo en polvo (opcional)

Preparación

  1. Comienza precalentando el horno a 200 °C.
  2. Toma las pechugas de pollo y, si es necesario, aplánalas ligeramente con un mazo para carne hasta obtener un grosor uniforme. Esto ayudará a que el pollo se cocine de manera uniforme.
  3. Coloca las pechugas de pollo en una bandeja forrada con papel de horno y condiméntalas con aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta y, si lo deseas, un pizco de ajo en polvo para un toque de sabor extra.
  4. Cocina el pollo en el horno durante unos 20 minutos o hasta que esté casi completamente cocido. El tiempo de cocción puede variar según el grosor de las pechugas de pollo.
  5. Mientras tanto, corta los tomates y la mozzarella en rodajas de aproximadamente medio centímetro de grosor.
  6. Una vez que el pollo esté casi listo, saca la bandeja del horno y coloca sobre la pechuga de pollo primero las rodajas de tomate, luego una espolvoreada de orégano seco y finalmente las rodajas de mozzarella.
  7. Vuelve a meter la bandeja en el horno y continúa la cocción hasta que la mozzarella se haya derretido y empiece a dorarse. Debería tomar unos 10 minutos, pero vigila el horno para evitar que la superficie se queme.
  8. Una vez extraído el pollo del horno, adórnalo con albahaca fresca para añadir color y frescura al plato.

Y ahora un pequeño toque de curiosidad: el maridaje tomate-mozzarella es típico de la ensalada Caprese, un entrante simple pero querido en todo el mundo por su equilibrio de sabores y colores que recuerdan la bandera italiana. Con este plato llevas un toque de italianidad a la mesa incluso si estás preparando una receta no estrictamente italiana. ¡Buen provecho!