Pechuga de pollo al horno con tomate y queso

Una versión italiana de pechuga de pollo al horno con tomate y queso podría ser una especie de “Pollo a la Parmigiana” sin rebozado. Así es como prepararlo:

Ingredientes

  • 4 pechugas de pollo
  • 400 g de tomates pelados o passata de tomate
  • 2 dientes de ajo
  • Algunas hojas de albahaca
  • 200 g de mozzarella (o provola, si prefieres un sabor más ahumado)
  • 100 g de parmesano rallado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta c.s.

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180 °C.
  2. Toma las pechugas de pollo y, con la ayuda de un mazo para carne, golpéalas ligeramente para uniformar su grosor.
  3. En una sartén, sofríe los dientes de ajo en el aceite de oliva virgen extra, luego añade los tomates pelados o la passata de tomate.
  4. Añade sal, pimienta y albahaca y deja cocer durante unos 15-20 minutos para obtener una salsa espesa.
  5. Mientras tanto, coloca las pechugas de pollo en una bandeja para horno ligeramente engrasada con aceite.
  6. Cuando la salsa esté lista, retira los dientes de ajo y vierte la salsa sobre las pechugas de pollo.
  7. Cubre con abundante mozzarella en rodajas o en cubitos y una espolvoreada de parmesano.
  8. Hornea y cocina durante unos 20-25 minutos o hasta que el pollo esté bien cocido y el queso se dore y quede fundente.
  9. Antes de servir, deja reposar unos minutos fuera del horno.

Curiosidades

El Pollo a la Parmigiana, a pesar del nombre, es un plato que tiene sus orígenes en el sur de Italia, especialmente en las regiones de Campania y Sicilia, pero se ha vuelto muy popular en Estados Unidos. La versión americana suele estar cubierta de pan rallado y frita antes de ser condimentada con salsa y queso y luego horneada.

Sirve este plato con un acompañamiento ligero como una simple ensalada verde o verduras a la plancha. Para completar la experiencia, puedes maridar con un vino rosado fresco y afrutado o un tinto ligero como un Chianti joven. ¡Buen provecho!

Pechuga de pollo al horno con tomate y queso