Pechuga de pollo con cebollas y Marsala

Puedo ofrecerles una variante italiana del clásico pechuga de pollo con cebollas y Marsala. El Marsala es un vino fortificado siciliano que combina muy bien con las carnes blancas y las cebollas, confiriendo al plato un sabor rico y envolvente.

Ingredientes

  • 4 pechugas de pollo
  • 2 cebollas medianas
  • 1 vaso de vino Marsala seco
  • Harina, lo necesario para enharinar el pollo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta, c.s.
  • Caldo de pollo o agua, lo necesario
  • Perejil fresco picado (opcional)

Preparación

  1. Para empezar, asegúrense de que las pechugas de pollo estén limpias y secas. Pueden aplastarlas ligeramente con un mazo para una cocción más uniforme.
  2. Sazonen las pechugas de pollo con sal y pimienta, luego enharínenlas, asegurándose de cubrir bien ambos lados.
  3. Calienten el aceite de oliva virgen extra en una sartén grande y, una vez caliente, añadan las pechugas de pollo. Dórenlas por ambos lados hasta formar una bonita costra dorada.
  4. Mientras tanto, corten las cebollas en rodajas finas o en dados, según sus preferencias.
  5. Una vez doradas, retiren las pechugas de pollo de la sartén y resérvenlas aparte.
  6. En la misma sartén, añadan las cebollas, sazónenlas ligeramente con sal para que suelten agua y déjenlas ablandar a fuego medio-bajo hasta que se vuelvan traslúcidas y ligeramente caramelizadas.
  7. En este punto, vuelvan a poner el pollo en la sartén con las cebollas y suban el fuego para verter el Marsala. Dejen evaporar el alcohol durante unos minutos.
  8. Una vez evaporado el alcohol, bajen el fuego, añadan un poco de caldo de pollo o agua para que la salsa no se pegue, y continúen la cocción durante unos 10-15 minutos, o hasta que el pollo esté completamente cocido y la salsa se haya espesado.
  9. Prueben y ajusten de sal y pimienta si es necesario.
  10. Sirvan las pechugas de pollo con un poco de salsa y cebollas, y, si lo desean, espolvoreen con perejil fresco picado.

Curiosidades

El vino Marsala se produjo por primera vez en 1773 y pronto se popularizó como ingrediente en la cocina. Es especialmente conocido por su uso en la preparación del zabaglione y del famoso pollo Marsala.

Si no tienen Marsala, pueden usar otro vino fortificado como el Madeira o un jerez seco. El resultado será ligeramente diferente pero igualmente agradable.