Piccata de pollo

La piccata de pollo es un plato clásico, ligero y sabroso. Aquí tienes la receta tradicional con un toque italiano:

Ingredientes

  • 4 pechugas de pollo, sin piel y deshuesadas
  • 100 g de harina para el rebozado
  • Sal y pimienta c.s.
  • 50 g de mantequilla
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 100 ml de vino blanco seco
  • El zumo de 1 limón
  • 2 cucharadas de alcaparras (opcional)
  • Perejil picado fresco para decorar

Preparación

  1. Aplastar ligeramente las pechugas de pollo con un mazo entre dos hojas de film transparente para obtener un grosor uniforme. Esto favorecerá una cocción homogénea.
  2. Mezclar la harina con sal y pimienta en un bol plano. Pasar el pollo por la harina, haciendo que se adhiera bien por ambos lados.
  3. En una sartén amplia, derretir la mantequilla con el aceite de oliva virgen extra a fuego medio-alto.
  4. Una vez que la mantequilla empiece a chisporrotear, añadir el pollo y dorarlo durante unos 3 minutos por cada lado, hasta que esté bien cocido y haya adquirido un color dorado uniforme.
  5. Retirar el pollo de la sartén y mantenerlo caliente.
  6. En la misma sartén, verter el vino blanco y dejar que se reduzca ligeramente, raspando con una espátula de madera para recuperar los residuos de cocción. Añadir el zumo de limón y, si se desea, las alcaparras.
  7. Dejar cocer durante unos minutos hasta que la salsa se haya espesado ligeramente.
  8. Volver a poner el pollo en la sartén, cubrir con la salsa y dejar que se impregne durante otro minuto.
  9. Servir inmediatamente, decorando con perejil picado fresco.

Curiosidades

La piccata es un término que describe un método de cocción en el que la carne se reboza en harina, se sofríe y luego se sirve con una salsa a base de zumo de limón, mantequilla y alcaparras. Originalmente, el término piccata se refiere a un plato de ternera, pero ahora se prepara comúnmente también con pollo.

Para un toque aún más italiano, puedes acompañar la piccata con una guarnición de pasta fresca o verduras salteadas, y una buena copa de vino blanco italiano, como un Pinot Grigio o un Verdicchio, que maridan bien con el sabor ácido y rico del plato. ¡Buen provecho!