Pinsa ratatouille

La pinsa ratatouille es una variante de la tradicional pinsa romana, que se enriquece con el condimento de la ratatouille, un plato típico de la cocina provenzal a base de verduras. Por lo tanto, para preparar la pinsa ratatouille necesitarás dos componentes principales: la base de pinsa y la ratatouille. Así es como puedes proceder:

Ingredientes

Para la base de pinsa:

  • 500 g de harina para pinsa (una mezcla de harinas de trigo, soja y arroz)
  • 400 ml de agua
  • 10 g de sal
  • 3 g de levadura de cerveza seca o 10 g de levadura de cerveza fresca
  • 20 ml de aceite de oliva virgen extra

Para la ratatouille:

  • 1 berenjena
  • 1 calabacín
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento amarillo
  • 2 tomates maduros
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta al gusto
  • Hierbas aromáticas al gusto (tomillo, romero, albahaca)

Preparación

  1. Para la base de pinsa, comienza disolviendo la levadura en el agua tibia. Luego mezcla las harinas e incorpora el agua con la levadura, el aceite y finalmente la sal.
  2. Amasa hasta obtener una mezcla homogénea, luego deja levar la masa en un lugar cálido cubierta con un paño húmedo, hasta que duplique su volumen (aproximadamente 2 horas).
  3. Para la ratatouille, corta todas las verduras en dados. Sofríe en el aceite la cebolla y el ajo picados, luego añade la berenjena y los pimientos. Después de unos minutos el calabacín y finalmente los tomates. Cocina a fuego lento durante unos 30 minutos. Sazona con sal, pimienta y las hierbas aromáticas.
  4. Estira la masa de la pinsa sobre una bandeja untada con aceite, dándole la forma ovalada típica y deja levar otros 30 minutos.
  5. Precalienta el horno a 250 °C.
  6. Coloca sobre cada base de pinsa tu ratatouille y hornea durante unos 10-15 minutos, hasta que la corteza esté dorada.
  7. Sirve caliente, quizás con un chorrito de aceite en crudo y algunas hojas de albahaca fresca.

Curiosidades

La pinsa romana es conocida por su digestibilidad y su corteza crujiente. Su forma ovalada es un signo distintivo y la palabra “pinsa” proviene del latín pinsere, que significa alargar/aplastar, precisamente para indicar la forma alargada de la propia pinsa. Unir la tradición romana con la provenzal es una forma de crear un encuentro de sabores del Mediterráneo en tu plato.

Pinsa ratatouille