Pinsa con Ricotta, Pesto y Mortadela

Puedo compartir contigo una receta para una pinsa con ricotta, pesto y mortadela, con un toque italiano. La pinsa es una versión de la pizza típica de Roma, con una base más crocante y más digestible. Para la preparación de una pinsa casera, nos centraremos primero en la base y luego en los condimentos.

Ingredientes para la base de la pinsa:

  • 250 g de harina para pizza (puedes usar una mezcla de harina tipo 00 y sémola remolida)
  • 160 ml de agua
  • 10 g de levadura fresca (o 3 g de levadura seca)
  • 1/2 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra

Ingredientes para el condimento:

  • 150 g de ricotta
  • 100 g de pesto genovés
  • 150 g de mortadela cortada en lonchas finas
  • Aceite de oliva virgen extra (c.n.)

Preparación

  1. Comienza preparando la masa para la base de la pinsa. Disuelve la levadura y el azúcar en parte del agua tibia y deja reposar unos minutos hasta que empiece a formar burbujas.
  2. En un bol grande, mezcla la harina con la sal, añade el aceite y la mezcla de levadura y agua. Comienza a amasar, añadiendo gradualmente el resto del agua hasta obtener una masa homogénea y ligeramente pegajosa.
  3. Deja levar la masa en un lugar cálido cubierta con un paño húmedo durante 1-2 horas o hasta que duplique su volumen.
  4. Estira la masa con las manos, formando la típica forma ovalada de la pinsa sobre una bandeja ligeramente engrasada.
  5. Distribuye la ricotta sobre la base de la pinsa, dejando un borde libre alrededor.
  6. Añade el pesto genovés sobre la ricotta, extendiéndolo de manera uniforme.
  7. Finalmente, coloca las lonchas de mortadela sobre la pinsa.
  8. Hornea en el horno precalentado a 250 °C durante unos 10-12 minutos o hasta que la pinsa quede dorada y crujiente en los bordes.

Aunque la ricotta y el pesto no requieren cocción adicional, el breve tiempo en el horno permitirá que se calienten ligeramente, realzando sus sabores y amalgamándolos con la mortadela.

Curiosidades

La pinsa, aunque menos conocida que la clásica pizza napolitana, está cosechando un notable éxito también fuera de su ciudad de origen, Roma. Su nombre deriva del latín “pinsere”, que significa extender, aplastar, y es su forma ovalada y plana lo que la hace inconfundible. Su particularidad reside en la textura de la corteza, crujiente por fuera y suave por dentro. Esta receta con ricotta, pesto y mortadela es una mezcla bien equilibrada de sabores, que une la frescura de la ricotta, el aroma del pesto y el sabor intenso de la mortadela.