Pizza de patatas y speck

La pizza con patatas y speck es una deliciosa variación de la pizza tradicional. Aquí te explicamos cómo prepararla.

Ingredientes

  • Masa para pizza (500 g de harina, 300 ml de agua, 25 g de levadura de cerveza fresca, 10 g de sal, una pizca de azúcar, 30 ml de aceite de oliva virgen extra)
  • 2-3 patatas medianas
  • 150 g de speck cortado en lonchas finas
  • 200 g de mozzarella para pizza (o fiordilatte)
  • Romero fresco c.s.
  • Sal gruesa c.s.
  • Pimienta negra c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra c.s.

Preparación

  1. Preparar la masa: disolver la levadura en agua tibia con una pizca de azúcar y dejar reposar unos minutos. En un bol grande, verter la harina y hacer un hueco en el centro para añadir la mezcla de agua y levadura, incorporar el aceite y la sal. Amasar hasta obtener una mezcla suave y elástica, luego dejar levar tapada en un lugar cálido hasta que doble su volumen.

  2. Mientras tanto, limpiar las patatas y cortarlas en lonchas finas, preferiblemente con ayuda de una mandolina. Poner las lonchas de patata en un bol con agua fría unos minutos para eliminar el exceso de almidón.

  3. Secar las lonchas de patata y aliñarlas con aceite, sal y pimienta. Añadir el romero picado.

  4. Extender la masa en una bandeja engrasada, formar un borde ligeramente elevado y distribuir las lonchas de patata de forma uniforme sobre la masa.

  5. Hornear en horno precalentado a 220 °C durante unos 15-20 minutos o hasta que las patatas empiecen a dorarse.

  6. Sacar la pizza del horno, distribuir las lonchas de speck y la mozzarella en dados o en lonchas por encima.

  7. Volver a meter la pizza en el horno otros 5 minutos o hasta que el queso se haya derretido bien y el speck esté ligeramente crujiente.

  8. Sacar del horno, dejar enfriar un momento y servir.

Curiosidades

El speck es un embutido típico del norte de Italia, en particular del Tirol del Sur. Su ahumado le confiere un sabor distintivo que combina muy bien con la dulzura de las patatas y el aroma del romero.

¿Y qué maridar con esta pizza? Un buen vaso de vino blanco ligeramente espumoso, como un Prosecco, podría ser ideal para contrastar el sabor intenso del speck y la riqueza de las patatas. ¡Buen provecho!