Platija con salsa holandesa

La platija con salsa holandesa es una combinación deliciosa y refinada. La salsa holandesa es una de las salsas madre de la cocina francesa y requiere cierta atención durante la preparación. Esto es cómo hacerlo.

Ingredientes

  • 4 filetes de platija
  • Sal y pimienta c/n.
  • Harina para enharinar los filetes
  • Mantequilla para sofreír
  • Para la salsa holandesa:
    • 3 yemas de huevo
    • 150 gr de mantequilla clarificada
    • 1 cucharada de agua fría
    • 1 cucharada de jugo de limón
    • Sal y pimienta blanca c/n.

Preparación

  1. Para empezar, comencemos con la preparación de la salsa holandesa:
    • Derrite la mantequilla y déjala entibiar.
    • Separa las yemas de las claras y coloca las yemas en un bol resistente al calor.
    • Coloca el bol sobre un cazo con agua hirviendo a fuego lento para crear un baño maría (teniendo cuidado de que el agua no toque la base del bol).
    • Añade una cucharada de agua fría a las yemas y comienza a batir con un batidor.
    • Incorpora luego la mantequilla clarificada en hilo continuando a batir hasta obtener una crema homogénea y suave.
    • Condimenta con sal, pimienta blanca y un poco de jugo de limón, luego mantén la salsa caliente.
  2. Pasemos a los filetes de platija:
    • Espolvorea los filetes de platija con un poco de sal y pimienta.
    • Enhárinalos ligeramente.
    • En una sartén, derrite un poco de mantequilla y cocina los filetes de platija durante unos 3-4 minutos por lado o hasta que estén dorados y cocidos.
  3. Para servir, coloca los filetes de platija en los platos y vierte encima la salsa holandesa.

Curiosidades

La salsa holandesa se confunde a menudo con la mayonesa por su consistencia cremosa y su color amarillo, pero la diferencia principal es que la salsa holandesa se prepara en caliente con mantequilla clarificada y yemas, mientras que la mayonesa se hace en frío con aceite y yemas. La salsa holandesa se sirve típicamente con espárragos o platos de pescado y su cremosidad combina perfectamente con la delicadeza de la platija.

Si no tienes platija, puedes utilizar esta salsa también con otros tipos de pescado plano como el lenguado o la lubina. Y si por casualidad estás con ganas de un toque italiano, prueba a añadir un poco de cebollino picado a la salsa holandesa para un sabor aún más fresco y aromático.