Plumcake salado con corazón de espinacas y queso

El plumcake salado con corazón de espinacas y queso es un plato versátil, excelente como entrante o como segundo plato. A continuación, te explicamos cómo preparar esta delicia que une la tradición italiana del uso de espinacas y queso en la cocina con la forma de un clásico plumcake.

Ingredientes

  • 200 g de harina
  • 3 huevos
  • 100 ml de leche
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 100 g de queso rallado (Parmigiano, Pecorino, según el gusto)
  • 200 g de espinacas frescas o congeladas
  • 150 g de queso suave a elegir (por ejemplo, ricotta, stracchino o un queso para untar)
  • 1 sobre de levadura para dulces salados
  • Sal y pimienta c.s.
  • Una pizca de nuez moscada (opcional)
  • Mantequilla y pan rallado para engrasar y enharinar el molde

Preparación

  1. Comience precalentando el horno a 180 °C y engrase y enharine un molde de plumcake con el pan rallado.
  2. Si usa espinacas frescas, lávelas bien y déjelas marchitar en una sartén con un hilo de aceite y una pizca de sal. Si usa espinacas congeladas, cocínelas según las instrucciones del envase. Una vez cocidas, escúrralas para eliminar el exceso de agua y píquelas toscamente.
  3. En un bol, mezcle la leche con el aceite y los huevos hasta obtener una mezcla homogénea. Añada la harina tamizada, la levadura, el queso rallado, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Mezcle bien para evitar grumos.
  4. Vierta la mitad de la mezcla en el molde, luego distribuya las espinacas y el queso suave en trocitos por encima, dejando un margen libre cerca de los bordes. Cubra con el resto de la mezcla.
  5. Hornee durante unos 40 minutos o hasta que la superficie del plumcake esté dorada y un palillo insertado en el centro salga limpio.
  6. Una vez cocido, deje enfriar el plumcake unos minutos antes de desmoldarlo.

Curiosidades

El plumcake, dulce o salado, tiene orígenes anglosajones; la versión salada fue adoptada posteriormente por diversas cocinas y adaptada con ingredientes típicos locales. Las espinacas, por ejemplo, se usan ampliamente en la cocina italiana y combinan perfectamente con el sabor intenso de los quesos.

Puede servir este plumcake salado con una sencilla ensalada verde o como entrante acompañado de una buena copa de vino blanco italiano, fresco y ligeramente aromático.