Polenta con salchicha y champiñones gratinada al horno

La polenta con salchicha y champiñones gratinada al horno es un plato sustancioso y sabroso, perfecto para los días más fríos. Aquí tienes la receta para preparar este comfort food a la italiana.

Ingredientes

  • 250 g de polenta instantánea
  • 1 L de agua (o siguiendo las indicaciones de la polenta que utilices)
  • Sal, c.s.
  • 250 g de champiñones (champiñones o boletus)
  • 2 salchichas
  • 1 diente de ajo
  • 150 g de queso rallado (pecorino, parmesano o una mezcla de ambos)
  • Aceite de oliva virgen extra, c.s.
  • 1 mozzarella (opcional)
  • Pimienta negra, c.s.
  • Hierbas aromáticas como tomillo o perejil, c.s. (opcional)

Preparación

  1. Comienza preparando la polenta según las indicaciones del paquete. Lleva a ebullición el agua salada, vierte la polenta a lluvia y cocina removiendo constantemente para evitar grumos hasta que esté densa y cocida.

  2. Mientras tanto, limpia los champiñones y córtalos en láminas. Pela las salchichas y desmígalas. En una sartén, sofríe un diente de ajo con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, luego añade los champiñones y deja cocer unos minutos.

  3. Retira el ajo y añade la salchicha desmenuzada, dorando todo hasta que la salchicha esté bien cocida. Si lo deseas, puedes añadir un poco de pimienta negra o hierbas aromáticas al gusto.

  4. Una vez lista la polenta, vierte una capa en una bandeja de horno ligeramente untada con aceite, luego distribuye encima la mezcla de champiñones y salchicha.

  5. Añade otra capa de polenta y espolvorea la superficie con el queso rallado. Si quieres, puedes añadir también lonchas de mozzarella entre las capas para un efecto aún más fundente.

  6. Introduce en el horno precalentado a 200 °C y deja gratinar hasta que la superficie esté dorada y crujiente, unos 15-20 minutos.

Curiosidades

Cada región de Italia tiene su versión de polenta. La polenta gratinada al horno con salchicha y champiñones es una variante rica que combina sabores rústicos y otoñales de la tradición culinaria del norte de Italia, donde la polenta es un plato fundamental. Cabe destacar que en algunas localidades esta preparación podría enriquecerse con otros quesos locales o con un toque de vino tinto en la fase de cocción de los champiñones y la salchicha para intensificar su sabor.