Polenta y alubias

La polenta y alubias es un plato rústico y reconfortante, perfecto para los días fríos. Te guiaré a través de la receta clásica con un toque italiano auténtico.

Ingredientes

  • 250 g de polenta (harina de maíz)
  • 1 litro de agua
  • Sal c.s.
  • 400 g de alubias cannellini secas o 2 latas de alubias cannellini precocidas
  • 1 diente de ajo
  • 1 ramita de romero
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra (opcional)
  • Guindilla (opcional)
  • 1 cebolla pequeña (opcional)

Preparación

  1. Si utilizas las alubias secas, ponlas a remojo en agua fría la noche anterior. Al día siguiente, cuécelas en una olla con agua fresca durante aproximadamente 1 hora o hasta que estén tiernas. Si usas las alubias en lata, escúrrelas y enjuágalas bajo el chorro de agua.

  2. En una olla grande, cocina las alubias con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, un diente de ajo entero, una ramita de romero y, si lo deseas, una cebolla pequeña picada. Si las alubias son secas, añade suficiente agua de cocción para obtener un caldo ligeramente líquido; si están precocidas, añade solo un poco de agua o caldo vegetal.

  3. Ajusta de sal y pimienta y deja que hierva a fuego lento durante unos 30 minutos para que los sabores se integren bien. Retira el ajo y el romero antes de servir.

  4. Para la polenta, lleva a ebullición 1 litro de agua ligeramente salada. Vierte la polenta a lluvia, removiendo continuamente para evitar la formación de grumos. Cocina según las instrucciones del paquete, que suelen prever una cocción de unos 30-40 minutos removiendo a menudo hasta que la polenta se haya endurecido y haya absorbido toda el agua.

  5. Para servir, vierte la polenta caliente en los platos y coloca una capa de alubias encima. Puedes añadir un chorrito de aceite de oliva en crudo y, si te gusta, una pizca de pimienta negra o guindilla para dar más sabor.

Curiosidades

Este plato tiene orígenes muy humildes, ya que tradicionalmente lo comían los campesinos en las épocas más frías del año. La combinación de polenta y alubias proporciona una buena dosis de carbohidratos y proteínas, esencial para quienes necesitaban mucha energía para afrontar las largas jornadas de trabajo en el campo.