Profiteroles salados

Los profiteroles salados son una versión apetecible e ideal para aperitivos o finger food de calidad. Aquí te explicamos cómo prepararlos:

Ingredientes

  • 125 ml de agua
  • 50 g de mantequilla
  • Una pizca de sal
  • 75 g de harina
  • 2-3 huevos (depende de su tamaño y de la absorción de la harina)
  • 100 g de queso rallado (parmesano, pecorino o una mezcla según los gustos)
  • Para el relleno: queso para untar, jamón cocido, salmón ahumado, crema de setas, pesto, o cualquier otro ingrediente que prefieras.

Preparación

  1. Precalienta el horno a 200 °C.
  2. En un cazo, lleva a ebullición el agua con la mantequilla y una pizca de sal.
  3. Retira el cazo del fuego y añade la harina de golpe, removiendo enérgicamente con una cuchara de madera hasta obtener una masa homogénea que se desprenda de las paredes del cazo.
  4. Vuelve a poner el cazo al fuego y “seca” la masa durante un par de minutos, removiendo continuamente.
  5. Retira del fuego y deja templar unos minutos.
  6. Incorpora los huevos de uno en uno, removiendo bien hasta obtener una masa lisa y homogénea (no siempre serán necesarios todos los huevos).
  7. Añade el queso rallado y mezcla hasta que esté bien distribuido en la masa.
  8. Transfiere la masa a una manga pastelera con boquilla lisa y forma montoncitos sobre una bandeja forrada con papel de horno.
  9. Hornea durante unos 20-25 minutos o hasta que estén hinchados y dorados. No abras el horno durante la cocción para evitar que se desinflen.
  10. Una vez cocidos, apaga el horno y deja los profiteroles dentro con la puerta entreabierta para que se “sequen” y evitar que se desinflen con el cambio de temperatura.
  11. Una vez fríos, rellénalos con el relleno elegido usando una manga pastelera.

Curiosidades

Los profiteroles, o bollitos de nata, tienen origen en Francia, pero también son muy apreciados en la cocina italiana, especialmente en forma de pequeños bocados salados para acompañar con una buena copa de vino. Su crujiente exterior y suavidad interior los hacen irresistibles en cualquier variante.

Profiteroles salados