Risotto de quinoa con zanahorias, salvia y parmesano

Aquí tienes una receta para un delicioso risotto de quinoa con zanahorias, salvia y parmesano. Es un plato alternativo al risotto italiano clásico, que sustituye el arroz por la quinoa, un cereal muy nutritivo. La quinoa tiene la ventaja de ser sin gluten y es rica en proteínas, haciendo este plato adecuado también para quienes siguen dietas vegetarianas o veganas (omitiendo el parmesano o sustituyéndolo con una alternativa vegana).

Ingredientes

  • 1 taza de quinoa
  • 2 zanahorias medianas
  • 1 litro de caldo vegetal
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 8 hojas de salvia fresca
  • 1/2 vaso de vino blanco (opcional)
  • Sal y pimienta c.s.
  • parmesano rallado c.s. (o sustituto vegano si es necesario)
  • Mantequilla para emulsionar (opcional, puede omitirse o sustituirse con aceite para una versión más ligera o vegana)

Preparación

  1. Comienza lavando bien la quinoa bajo agua corriente fría para eliminar la saponina, que puede darle un sabor amargo.

  2. Pela y corta las zanahorias en daditos pequeños.

  3. Calienta el caldo en un cazo y mantenlo caliente.

  4. En una sartén amplia, sofríe la cebolla picada finamente en el aceite de oliva virgen extra. Cuando se vuelva transparente, añade las hojas de salvia y deja que se doren durante un minuto, para aromatizar el aceite.

  5. Añade la quinoa en la sartén con la cebolla y las zanahorias, y tuéstala durante unos 2 minutos, removiendo con frecuencia.

  6. Si has decidido utilizar el vino, viértelo ahora y deja que se evapore el alcohol.

  7. Comienza a añadir el caldo caliente, un cucharón a la vez, esperando a que la quinoa absorba el líquido antes de añadir el siguiente cucharón. Continúa de este modo durante unos 15-20 minutos, hasta que la quinoa esté cocida pero aún al dente.

  8. Cuando la quinoa esté casi cocida, ajusta de sal y pimienta. Si tu dieta lo permite, puedes emulsionar el risotto con un trozo de mantequilla y parmesano rallado, para que el plato quede aún más cremoso y sabroso.

  9. Deja reposar el risotto un par de minutos antes de servir.

Aquí tienes listo tu risotto de quinoa con zanahorias, salvia y parmesano. Para un toque aún más italiano, puedes completar el plato con un chorrito de aceite en crudo y algunas hojas de salvia fritas para decorar.

Curiosidad: La quinoa no es un cereal, sino una semilla, y se considera un “pseudocereal”. Tiene orígenes andinos y era importante en la dieta de los Incas, que la llamaban “madre de todas las semillas”.

Risotto de quinoa con zanahorias, salvia y parmesano