Sbriciolata con Mermelada

La sbriciolata con mermelada es una deliciosa variante del clásico crumble o pasticciotto. Su preparación es bastante sencilla y el resultado siempre se aprecia por su exterior crujiente y la dulzura del relleno de mermelada. Así es como prepararla:

Ingredientes

  • 300 g de harina 00
  • 200 g de mantequilla fría
  • 100 g de azúcar
  • 1 huevo + 1 yema
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de levadura para repostería
  • Ralladura de 1 limón (opcional)
  • Aproximadamente 300 g de mermelada a elegir (albaricoque, fresa, arándano, etc.)

Preparación

  1. En un bol grande, mezcla la harina con el azúcar, la levadura, la sal y la ralladura de limón para aromatizar.
  2. Añade la mantequilla fría cortada en cubitos y comienza a trabajar la masa con la punta de los dedos para obtener una mezcla arenosa.
  3. Incorpora el huevo y la yema y mezcla hasta que estén completamente absorbidos, obteniendo de todos modos una masa desmenuzable.
  4. Toma un molde (generalmente un molde desmontable con diámetro de unos 24 cm), forrarlo con papel de horno y vierte la mitad de la masa desmenuzada, presionándola ligeramente con las manos para crear una capa uniforme.
  5. Extiende la mermelada elegida sobre esta primera capa, dejando aproximadamente medio centímetro del borde para evitar que se salga durante la cocción.
  6. Cubre la mermelada con el resto de la masa desmenuzada, sin presionar demasiado.
  7. Hornea en horno precalentado a 180 °C durante unos 30-35 minutos o hasta que la superficie esté dorada y crujiente.
  8. Deja enfriar la sbriciolata antes de retirarla del molde. Sirve a temperatura ambiente, opcionalmente con un espolvoreado de azúcar glas.

Puedes jugar con los sabores, añadiendo vainilla, canela u otras ralladuras de cítricos a la masa, según la mermelada utilizada y el gusto personal.

Curiosidades

La sbriciolata, como sugiere el propio nombre, se caracteriza por su textura friable y “desmenuzable”. Originaria del norte de Italia, en particular de Lombardía, la sbriciolata a menudo se confunde con el crumble inglés o la tarta de manzana americana, pero se diferencia por la presencia entre los ingredientes de huevo y levadura, convirtiéndola en una variante más cercana al mundo de las galletas que a los dulces al horno puramente mantecosos como el crumble.