Scarpaccia de calabacines

La Scarpaccia de calabacines es un plato típico de la Toscana, en particular de la zona de Camaiore, en Versilia. Es una especie de torta salada fina, crujiente y llena de calabacines. Aquí tienes una versión de la receta:

Ingredientes

  • 500 gramos de calabacines
  • 100 gramos de harina
  • 50 gramos de parmesano rallado
  • 2 huevos
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 dientes de ajo
  • Un manojo de perejil
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta
  • Agua c.s. (si es necesario)

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180 °C.
  2. Lava los calabacines y córtalos en rodajas finas. Si lo prefieres, puedes rallarlos gruesamente.
  3. Pica finamente la cebolla, el ajo y el perejil.
  4. En un bol grande, mezcla los calabacines con la cebolla, el ajo y el perejil picados.
  5. Añade los huevos, el parmesano rallado, una pizca de sal, un poco de pimienta y mezcla bien.
  6. Incorpora gradualmente la harina a la mezcla, hasta obtener una masa homogénea. Si resulta demasiado espesa, puedes añadir un poco de agua hasta alcanzar la consistencia deseada.
  7. Forra una bandeja con papel de horno y vierte la mezcla, distribuyéndola uniformemente.
  8. Rocía la superficie con un hilo de aceite de oliva virgen extra.
  9. Hornea durante unos 30–40 minutos o hasta que la superficie de la scarpaccia esté dorada y crujiente.
  10. Saca del horno y deja enfriar antes de servir.

La Scarpaccia se puede disfrutar tanto caliente como fría y es perfecta para servir como aperitivo o como plato único para un almuerzo ligero. La simplicidad de los ingredientes y la facilidad de preparación la convierten en un plato ideal para cualquier ocasión.

Una curiosidad: el nombre “scarpaccia” proviene del dialecto toscano y sugiere algo plano y sin forma, justo como el aspecto rústico y casero de este plato. Y, como todos los platos de la tradición, cada familia tiene su versión, que se transmite de generación en generación.

Scarpaccia de calabacines