Seadas (sebadas)

Las Seadas (o Sebadas) son un dulce típico de la cocina sarda, conocido por su contraste de sabores entre la miel dulce y el queso.

Ingredientes

  • 500 g de harina de sémola
  • 1 huevo
  • Agua tibia (la necesaria para amasar)
  • Manteca de cerdo o mantequilla (100 g aproximadamente)
  • Ralladura de 1 limón
  • 300 g de queso pecorino fresco, aunque también sirve semicurado (debe tener una consistencia que permita rallarlo)
  • Azúcar (al gusto)
  • Aceite para freír (preferiblemente de oliva)
  • Miel de madroño u otra miel (la necesaria)

Preparación

  1. Comienza preparando la masa: coloca la harina en forma de fuente y en el centro añade un huevo, una pizca de sal, la manteca o mantequilla derretida y la ralladura de limón. Amasa todo añadiendo agua tibia poco a poco, hasta obtener una masa lisa y elástica.
  2. Deja reposar la masa cubierta con un paño limpio durante unos 30 minutos.
  3. Mientras tanto, ralla el queso pecorino y mézclalo con una pizca de azúcar si deseas un relleno ligeramente dulce.
  4. Estira la masa en una lámina no demasiado fina y corta discos de unos 10-15 cm de diámetro.
  5. Sobre la mitad de los discos coloca un montoncito de queso rallado, luego cubre con los discos restantes. Asegúrate de sellar bien los bordes para evitar que el queso se salga durante la cocción.
  6. Fríe las Seadas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas por ambos lados.
  7. Escúrrelas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  8. Aún calientes, báñalas con miel, preferiblemente de madroño si quieres seguir la tradición sarda.

Curiosidades

La miel de madroño es especialmente apreciada para acompañar las Seadas porque su sabor ligeramente amargo contrasta espléndidamente con la riqueza del queso y la crujiente textura de la masa frita, creando un equilibrio de sabores muy valorado. Las Seadas representan un dulce símbolo de Cerdeña y, aunque son un postre, a veces se sirven también como aperitivo o plato único.