Sopa de frijoles negros mexicana
17/11/2023La sopa de frijoles negros mexicana es un plato delicioso que consiste en frijoles negros cocidos con una variedad de especias y otros ingredientes para crear una sopa densa y sabrosa. Aquí te explicamos cómo prepararla en estilo casero con un toque italiano.
Ingredientes
- 500 g de frijoles negros secos
- 1 cebolla grande, picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 chile rojo o jalapeño, picado (opcional)
- 400 g de tomates pelados en lata
- 1 litro de caldo de verduras o pollo
- 1 cucharadita de comino en polvo
- 1/2 cucharadita de cilantro en polvo
- 1 cucharadita de pimentón ahumado
- 2 hojas de laurel
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra c.s.
- Cilantro fresco picado, para decorar
- Jugo de lima, para servir
- Aguacate y pimiento rojo en cubitos, para decorar (opcional)
- Queso fresco o queso feta desmenuzado, para servir (opcional)
Preparación
- Pon los frijoles negros en remojo en agua fría durante al menos 8 horas, luego escúrrelos y enjuágalos.
- En una olla grande pon un chorrito de aceite de oliva virgen extra y sofríe la cebolla, el ajo y el chile hasta que la cebolla se vuelva transparente.
- Añade los tomates y cocina durante unos minutos.
- Añade los frijoles negros, el caldo, el comino, el cilantro en polvo, el pimentón ahumado y las hojas de laurel. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego y deja cocer a fuego lento durante unas 2 horas o hasta que los frijoles estén tiernos.
- Retira las hojas de laurel, luego con una batidora de inmersión tritura parte de la sopa para espesarla, dejando algunos frijoles enteros para la textura.
- Prueba y ajusta de sal y pimienta. Añade un poco de agua si la sopa está demasiado espesa para tu gusto.
- Sirve la sopa caliente, decorada con cilantro fresco, jugo de lima, cubitos de aguacate y pimiento rojo, y espolvoreada con queso fresco o queso feta, si se desea.
Curiosidades
En México, esta sopa se suele disfrutar como plato principal, acompañada de tortillas de maíz calientes. Para añadir un toque italiano, no dudes en servirla con una buena crostata horneada o calentada en el último momento. ¡El contraste entre el sabor especiado de los frijoles y el crujiente de la corteza seguro que gustará!
