Spaghetti de trigo sarraceno con mejillones y brócoli

Los spaghetti de trigo sarraceno con mejillones y brócoli son un plato que une sabores de tierra y de mar con un toque tanto italiano como asiático. Los spaghetti de trigo sarraceno, típicos de la cocina asiática, pueden ser una excelente alternativa a los tradicionales spaghetti de sémola para quienes buscan una variedad sin gluten o simplemente para experimentar nuevos sabores.

Aquí está la receta:

Ingredientes

  • 320 g de spaghetti de trigo sarraceno
  • 1 kg de mejillones frescos
  • 300 g de brócoli
  • 2 dientes de ajo
  • 100 ml de vino blanco seco
  • Guindilla (al gusto)
  • Perejil picado (al gusto)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Preparación

  1. Comienza limpiando cuidadosamente los mejillones bajo el agua corriente, eliminando el biso (las fibras que salen de la concha) y frotando las conchas para eliminar posibles impurezas.
  2. Divide el brócoli en ramitos, lávalos y cocínalos al vapor o en agua hirviendo con sal hasta que estén tiernos pero aún crujientes. Luego escúrrelos y resérvalos.
  3. En una sartén grande, sofríe el ajo picado finamente y la guindilla en aceite de oliva. Cuando el ajo esté dorado, añade los mejillones.
  4. Cubre con una tapa y cocina a fuego vivo durante unos minutos, hasta que los mejillones se hayan abierto. Añade el vino blanco y deja evaporar el alcohol.
  5. Una vez que los mejillones se hayan abierto, retira los que hayan quedado cerrados y desecha el ajo. Añade los ramitos de brócoli y mezcla suavemente.
  6. Mientras tanto, cocina los spaghetti de trigo sarraceno en abundante agua con sal siguiendo las instrucciones del paquete para obtener una cocción al dente.
  7. Escurre los spaghetti reservando un poco de agua de cocción y añádelos a la sartén con los mejillones y el brócoli.
  8. Saltéalos juntos a fuego medio-alto añadiendo un poco de agua de cocción para emulsionar todo.
  9. Sirve los spaghetti calientes espolvoreando con perejil fresco picado.

Este plato es un ejemplo perfecto de cómo ingredientes simples pueden transformarse en una cena refinada y llena de sabores. El trigo sarraceno, con su sabor intenso y ligeramente a nuez, combina bien tanto con los mejillones como con la dulzura del brócoli, creando una unión interesante entre elementos de la tierra y del mar. ¡Buen provecho!

Spaghetti de trigo sarraceno con mejillones y brócoli