Strudel de salmón con espinacas y tomates secos

El strudel de salmón con espinacas y tomates secos es una variación sabrosa y rica en sabor. Aquí tienes la receta con un toque italiano en el corazón del plato:

Ingredientes

  • 1 rollo de masa de hojaldre rectangular
  • 300 g de filete de salmón fresco
  • 200 g de espinacas frescas o congeladas (si son congeladas, bien escurridas)
  • 100 g de tomates secos en aceite
  • 1 chalota
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta al gusto
  • 1 huevo (para pincelar)
  • Una pizca de orégano seco (para un toque italiano)

Preparación

  1. Precalienta el horno a 200° C.
  2. En una sartén, sofríe la chalota picada finamente en el aceite de oliva virgen extra, luego añade las espinacas y déjalas cocer hasta que se ablanden. Si usas espinacas congeladas, asegúrate de escurrirlas bien para eliminar el exceso de agua. Salpimienta al gusto.
  3. Corta los tomates secos en tiritas y añádelos a las espinacas, mezclando bien. Deja que la mezcla de espinacas y tomates se temple.
  4. Estira la masa de hojaldre y coloca sobre ella la mezcla de espinacas y tomates secos, dejando un borde libre de unos 2 cm.
  5. Corta el filete de salmón en lonchas y colócalas sobre la cama de espinacas. Añade una pizca de sal, pimienta y un poco de orégano seco para resaltar el sabor italiano.
  6. Enrolla la masa de hojaldre sobre sí misma, sellando bien los bordes. Es posible que debas humedecer ligeramente los bordes con un poco de agua para ayudarte a sellarlos.
  7. Pincela la superficie del strudel con un huevo batido para conseguir un dorado uniforme durante la cocción.
  8. Hornea el strudel de salmón sobre una bandeja forrada con papel de horno y cuécelo durante unos 20-25 minutos hasta que la superficie esté dorada y crujiente.
  9. Deja reposar unos minutos antes de cortar y servir.

Curiosidades

El strudel, típico de los países alpinos, encuentra en las zonas del norte de Italia diversas interpretaciones tanto dulces como saladas. En la versión salada con salmón y espinacas tenemos un perfecto encuentro entre sabores de tierra y de mar, rico en contrastes y sabor.

¿Quieres acompañar este plato con un vino blanco italiano? Yo recomendaría un Friulano o un Vermentino que con su frescura y mineralidad se combinan perfectamente con la riqueza del strudel.