Strudel salado con hierbas, ricotta y verduras

Puedo proponerte una bonita receta de Strudel salado con hierbas, ricotta y verduras, inspirada en los sabores italianos. Para hacerlo más nuestro, podrías considerar el uso de hierbas como acelgas o espinacas, y mezclarla con una buena ricotta de oveja para un sabor más intenso. Aquí te explico cómo prepararlo:

Ingredientes

  • 1 rollo de masa de hojaldre rectangular
  • 250 g de ricotta de oveja (también puedes utilizar ricotta de vaca si prefieres)
  • 200 g de hierbas (acelgas o espinacas) frescas
  • 1 calabacín mediano
  • 1 zanahoria pequeña
  • 1/2 cebolla
  • Sal y pimienta c.s.
  • Nuez moscada c.s.
  • 1 huevo (para pintar)
  • Aceite de oliva virgen extra

Preparación

  1. Comienza lavando bien las hierbas. Luego blanquéalas en agua ligeramente salada durante unos minutos. Una vez cocidas, escúrrelas bien y pícalas aproximadamente.

  2. Limpia y corta en cubitos pequeños el calabacín y la zanahoria. Corta finamente media cebolla.

  3. En una sartén, calienta un chorrito de aceite y sofríe la cebolla hasta que esté transparente. Añade las verduras en cubitos y cocina durante unos 10 minutos a fuego medio. Las verduras deben ablandarse pero no deshacerse. Añade las hierbas picadas, mezcla bien y cocina un par de minutos más. Ajusta de sal y pimienta y añade un pizca de nuez moscada. Deja enfriar la mezcla.

  4. En un bol, mezcla la ricotta con la mezcla de verduras fría.

  5. Precalienta el horno a 180 °C (350 °F).

  6. Extiende la masa de hojaldre sobre una bandeja cubierta con papel de horno. Distribuye el relleno de ricotta y verduras a lo largo del centro de la masa dejando un borde libre en los lados.

  7. Dobla los lados de la masa de hojaldre hacia el centro para cerrar el strudel. Pinta la superficie con el huevo batido para conseguir, al final de la cocción, un bonito dorado.

  8. Hornea el strudel durante unos 30 minutos o hasta que la masa de hojaldre esté dorada.

  9. Sirve caliente o a temperatura ambiente.

El strudel salado es una variante sabrosa del clásico strudel dulce, y es perfecto tanto como plato único para un almuerzo ligero como como aperitivo en un buffet. La masa de hojaldre crujiente por fuera y el relleno suave por dentro lo convierten en un plato que conquista al primer bocado. ¡Buen provecho!