Tagliatelle a la remolacha con espárragos

Las tagliatelle a la remolacha con espárragos son un plato primaveral, colorido y sabroso. La dulzura de la remolacha se combina maravillosamente con la frescura de los espárragos, creando un equilibrio de sabores realmente agradable.

Ingredientes

  • 250 g de tagliatelle (preferiblemente hechas en casa con harina, huevos y puré de remolacha para el color)
  • 1 manojo de espárragos
  • 1 remolacha mediana cocida
  • 1 diente de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta c.s.
  • parmesano rallado (opcional)
  • Agua de cocción de las tagliatelle c.s.
  • (Opcional) Ralladura de limón para dar un toque de frescura

Preparación

  1. Limpia los espárragos eliminando la parte final más dura del tallo y córtalos en segmentos dejando las puntas enteras.
  2. Cocina los espárragos en agua hirviendo con sal durante unos 5-7 minutos, deben quedar crujientes. Escurre los espárragos y reserva un poco de agua de cocción.
  3. En una sartén, calienta un chorrito de aceite de oliva virgen extra y sofríe ligeramente el diente de ajo entero para aromatizar el aceite. Retira el ajo en cuanto se dore.
  4. Añade los espárragos en la sartén y saltéalos brevemente para aromatizarlos.
  5. Mientras tanto, cocina las tagliatelle en abundante agua con sal siguiendo los tiempos de cocción indicados para la pasta fresca (normalmente 2-3 minutos).
  6. Escurre las tagliatelle al dente, reservando un poco de agua de cocción, y transfiérelas a la sartén con los espárragos.
  7. Añade la remolacha cocida cortada en cubitos pequeños o triturada para crear una especie de crema y mezcla bien para distribuir el color y el sabor.
  8. Si la mezcla resulta demasiado seca, añade un poco de agua de cocción de la pasta para emulsionar.
  9. Sirve las tagliatelle bien calientes, ajustando de sal y pimienta al gusto. Si lo deseas, espolvorea con parmesano rallado antes de servir.
  10. Para un toque de frescura podrías añadir la ralladura de un limón ecológico.

Curiosidades

La remolacha no es solo una hortaliza que te regala un maravilloso color natural, sino que también es rica en antioxidantes y nutrientes beneficiosos para la salud, como el hierro, que ayudan a mantener el cuerpo enérgico y saludable.

Este plato puede combinarse con una buena copa de vino blanco italiano, quizá un Pinot Grigio o un Sauvignon, que con su frescura y acidez equilibrarían la dulzura de la remolacha y la intensidad de los espárragos.