Taralli con manteca y pimienta

Los taralli con manteca y pimienta son un snack tradicional de la cocina de Puglia, crujientes y sabrosos, perfectos para acompañar un aperitivo o para picar en cualquier momento del día.

Ingredientes

  • 500 g de harina de tipo 00
  • 200 g de manteca (grasa de cerdo) a temperatura ambiente
  • 10 g de sal
  • 150 ml de vino blanco
  • 1 cucharadita de pimienta negra en grano
  • Agua cuanto baste

Preparación

  1. Comienza machacando toscamente los granos de pimienta negra en un mortero para liberar su aroma, sin reducirlos a polvo.
  2. En un bol grande pon la harina tamizada y haz un hueco en el centro.
  3. Añade la manteca y comienza a amasar con las manos para incorporarla bien a la harina.
  4. Une la sal y la pimienta y mezcla, luego empieza a verter el vino blanco en hilo mientras sigues amasando.
  5. Si la masa resulta demasiado dura, añade poca agua a la vez hasta obtener una mezcla lisa y homogénea.
  6. Separa trozos de masa y enrolla cada uno de ellos sobre una superficie de trabajo para formar unos rollitos de unos 10 cm de largo y aproximadamente 1 cm de grosor.
  7. Une los extremos de los rollitos para dar a los taralli su forma típica de anillo.
  8. Lleva a ebullición una olla con agua y sumerge los taralli de pocos en pocos. Espera a que suban a la superficie, luego escúrrelos con una espumadera y colócalos sobre un paño para que absorban el exceso de agua.
  9. Coloca los taralli sobre una bandeja de horno forrada con papel de horno y hornéalos en un horno ya caliente a 200 °C durante unos 20-30 minutos o hasta que se doren.
  10. Déjalos enfriar completamente antes de servir.

Los taralli con manteca y pimienta se conservan muy bien durante varios días si se guardan en un recipiente hermético. Son un excelente sustituto del pan y pueden disfrutarse solos o acompañados de embutidos y quesos.

Curiosidades

La manteca, el ingrediente principal de estos taralli, es una grasa de cerdo utilizada a menudo en la cocina del sur de Italia. Aporta a los taralli su textura única y un sabor rico e inconfundible. En el pasado, la manteca se usaba comúnmente tanto para la conservación de alimentos como como grasa para cocinar.

Taralli con manteca y pimienta