Tarta cheesecake esponjosa

La Tarta cheesecake “esponjosa” es una variante de la cheesecake clásica que presenta una consistencia particularmente suave y ligera, similar a un edredón. Veamos juntos los ingredientes y el procedimiento.

Ingredientes

  • 200 g de galletas digestive u otro tipo de galletas secas
  • 100 g de mantequilla fundida
  • 500 g de queso cremoso para untar (tipo Philadelphia)
  • 120 g de azúcar glas
  • Ralladura de 1 limón
  • 1 sobre de vainillina o extracto de vainilla
  • 3 huevos
  • 200 ml de nata para montar

Para la cobertura (opcional):

  • Mermelada o frutos del bosque al gusto
  • Azúcar glas para espolvorear

Preparación

  1. Comienza triturando las galletas hasta convertirlas en un polvo fino, luego mézclalas con la mantequilla fundida hasta obtener una mezcla homogénea. Presiona esta mezcla en el fondo de un molde desmontable (preferiblemente forrado con papel de horno) formando una base compacta. Métela en la nevera para que endurezca durante unos 30 minutos.
  2. Mientras tanto, en un bol, trabaja el queso cremoso con el azúcar glas, la ralladura de limón y la vainillina hasta obtener una mezcla suave y cremosa.
  3. Separa las yemas de las claras. Añade las yemas una a una a la mezcla de queso, removiendo bien después de cada adición.
  4. Monta la nata y incorpórala delicadamente a la mezcla de queso, procurando mantener el aire en la mezcla para lograr esa textura “esponjosa”.
  5. En otro bol, monta las claras a punto de nieve firme y luego intégralas a la mezcla, removiendo de abajo hacia arriba para no desmontar todo.
  6. Vierte el relleno sobre la base de galleta ya endurecida y nivela la superficie.
  7. Hornea la cheesecake en el horno precalentado a 150 °C durante unos 60-70 minutos o hasta que la superficie aparezca casi completamente firme pero el centro ligeramente tembloroso.
  8. Saca la cheesecake del horno y déjala enfriar completamente antes de retirar el aro del molde. Luego déjala en la nevera durante al menos 3-4 horas.
  9. Antes de servir, puedes decorarla con mermelada o frutos del bosque frescos y una espolvoreada de azúcar glas.

Curiosidades

La cheesecake es un dulce que tiene orígenes antiguos, que se remontan incluso a la Grecia clásica, pero fue la cocina estadounidense la que la hizo famosa en todo el mundo con la versión fría o horneada. Esta versión “esponjosa” es apreciada por su increíble ligereza y cremosidad.