Tarta frangipane

La Tarta Frangipane es un dulce clásico, rico y delicioso, con una base de masa quebrada y un relleno de crema frangipane, a base de mantequilla, azúcar, huevos y harina de almendras. Aquí te explicamos cómo prepararla.

Ingredientes

  • 125 g de mantequilla blanda
  • 125 g de azúcar glas
  • 3 huevos
  • 125 g de harina de almendras
  • 25 g de harina 00
  • 1 pizca de sal
  • Esencia de vainilla o una vaina de vainilla
  • Ralladura de 1 limón
  • 1 rollo de masa quebrada lista (o puedes prepararla tú con 300g de harina, 150g de mantequilla, 150g de azúcar, 1 huevo, una pizca de sal)
  • Azúcar glas para decorar (opcional)

Preparación

  1. Si preparas la masa quebrada, empieza por ella: trabaja la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema, añade el huevo y la sal, y finalmente incorpora la harina. Trabaja hasta obtener una mezcla homogénea, forma una bola, envuélvela con film transparente y déjala reposar en la nevera durante al menos 30 minutos. Estira luego la masa en una capa fina y forra con ella un molde para tartas previamente untado con mantequilla y espolvoreado con harina.
  2. Precalienta el horno a 180 °C.
  3. En un bol, bate la mantequilla blanda con el azúcar glas hasta que quede clara y espumosa.
  4. Añade la harina de almendras, los huevos de uno en uno, la harina, la sal, la vainilla y la ralladura de limón. Mezcla hasta obtener una mezcla homogénea.
  5. Vierte el relleno de frangipane sobre la base de masa quebrada.
  6. Hornea durante unos 35-40 minutos o hasta que la superficie de la tarta frangipane esté dorada y el relleno esté bien firme al tacto.
  7. Deja enfriar completamente antes de desmoldar la tarta. Espolvorea, si lo deseas, con azúcar glas antes de servir.

Curiosidades

La tarta frangipane toma su nombre de la crema que la caracteriza, presumiblemente inspirada en la familia Frangipani, una antigua casa romana conocida por haber creado un perfume con esencia de almendras utilizado en la producción de guantes de piel. La crema frangipane se hizo popular por su sabor rico y delicado, convirtiéndose en un elemento característico de la pastelería francesa y posteriormente internacional.