Tarta Linzer

La Tarta Linzer es un dulce tradicional austriaco, famoso en todo el mundo por su sabor especiado y la característica rejilla de masa quebrada en la superficie. La receta es bastante sencilla y los ingredientes principales son la harina de trigo o de avellanas, la mantequilla, el azúcar, los huevos, la canela, los clavos de olor y la mermelada de frambuesas.

Si te apetece probar una variación a la italiana, podrías usar la harina de almendras en lugar de la de avellanas y quizás sustituir la mermelada de frambuesas por una de higos o albaricoques, típicamente mediterráneas.

Aquí tienes la receta básica:

Ingredientes

  • 200 g de harina
  • 100 g de harina de avellanas o almendras
  • 200 g de azúcar
  • 200 g de mantequilla, a temperatura ambiente
  • 1 huevo grande
  • ½ cucharadita de canela en polvo
  • Una pizca de clavos de olor molidos
  • Ralladura de 1 limón
  • 1 pizca de sal
  • 200 g de mermelada de frambuesas (u otro sabor a elección)
  • Azúcar glas para decorar

Preparación

  1. Mezcla la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa.
  2. Añade el huevo y continúa trabajando la masa.
  3. Incorpora la harina tamizada, la harina de avellanas o almendras, la canela, los clavos de olor, la ralladura de limón y la sal.
  4. Trabaja hasta obtener una masa quebrada homogénea.
  5. Envuelve la masa en film transparente y déjala reposar en el frigorífico durante al menos una hora.
  6. Estira dos tercios de la masa y forra el fondo y los bordes de un molde para tarta, previamente engrasado y enharinado.
  7. Extiende encima la mermelada de frambuesas.
  8. Con el resto de la masa, forma tiras y crea la clásica rejilla sobre la superficie de la tarta.
  9. Hornea en el horno precalentado a 180 °C durante unos 40 minutos o hasta que la superficie quede dorada.
  10. Deja enfriar completamente antes de espolvorear con azúcar glas.

La Tarta Linzer está aún más buena si se deja reposar uno o dos días, ya que esto permite que los sabores se intensifiquen.

Una curiosidad: la Tarta Linzer se considera una de las tartas más antiguas del mundo, con recetas que datan de 1653. Su tradición y fama la convierten en un dulce histórico que ha atravesado los siglos.

Tarta Linzer