Tarta meringada

La tarta meringada es un dulce refinado y elegante que une la crocancia de la masa quebrada con la suavidad de la crema y la ligereza del merengue. Aquí tienes la receta:

Ingredientes

  • Para la masa quebrada:

    • 250 g de harina 00
    • 125 g de mantequilla fría en cubitos
    • 100 g de azúcar glas
    • 1 huevo grande
    • 1 pizca de sal
    • Ralladura de 1 limón (opcional)
  • Para la crema pastelera:

    • 500 ml de leche entera
    • 4 yemas de huevo
    • 100 g de azúcar
    • 40 g de harina 00 o maicena
    • 1 vaina de vainilla o esencia de vainilla
  • Para el merengue italiano:

    • 150 g de azúcar
    • 50 ml de agua
    • 3 claras de huevo
    • Una pizca de sal

Preparación

  1. Comienza por la masa quebrada: en un bol, mezcla la harina con el azúcar glas y la sal. Añade la mantequilla fría en cubitos y trabaja la mezcla con la yema de los dedos hasta obtener un compuesto arenoso. Añade el huevo y la ralladura de limón, amasa rápidamente hasta formar una bola. Envuelve la masa en film transparente y déjala reposar en la nevera durante al menos 30 minutos.

  2. Estira la masa en un molde para tartas, pínchala con un tenedor y cuécela en blanco (cubriéndola con papel de horno y legumbres secas o pesos específicos para horno) a 180 °C durante unos 15-20 minutos. Retira las legumbres y el papel de horno y deja que se dore otros 5-10 minutos. Saca del horno y deja enfriar.

  3. Para la crema pastelera, calienta la leche con la vaina de vainilla abierta para que salgan las semillas. En un bol, bate las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla espumosa. Incorpora la harina tamizada, luego añade la leche caliente filtrándola con un colador. Lleva todo al fuego removiendo hasta que la crema espese. Una vez lista, cúbrela con film transparente en contacto y déjala enfriar.

  4. Para el merengue italiano, lleva a ebullición el agua y el azúcar hasta alcanzar 121 °C (usa un termómetro de cocina). Mientras tanto, monta las claras con una pizca de sal hasta que estén espumosas. Cuando el almíbar alcance la temperatura, viértelo en hilo sobre las claras continuando el batido hasta obtener un merengue brillante y firme.

  5. Monta la tarta: vierte la crema pastelera sobre la base de masa quebrada, nivela bien y cubre con el merengue, que puedes modelar a tu gusto con una espátula o manga pastelera.

  6. Finalmente, quema ligeramente la superficie del merengue con un soplete de cocina para caramelizarla y darle ese típico color dorado.

Curiosidades

El merengue puede elaborarse en diferentes variantes, como el francés o el suizo, pero para la tarta meringada se prefiere el merengue italiano ya que, gracias a la cocción del almíbar de azúcar, es más estable y brillante, y se presta muy bien a la caramelización final.

¡Aquí tienes una deliciosa tarta meringada lista para disfrutar!

Tarta meringada