Tarta salada crujiente

La Tarta salada crujiente es un plato versátil y sabroso que se presta a muchos maridajes y puede adaptarse a lo que se tenga disponible en la despensa. Aquí tienes una versión sencilla.

Ingredientes

  • 1 rollo de masa de hojaldre o brisée
  • 200 g de jamón cocido o crudo
  • 200 g de queso a tu elección (por ejemplo, emmental, fontina, mozzarella)
  • 3 huevos
  • 100 ml de nata fresca o leche
  • Sal y pimienta c.s.
  • Mantequilla para engrasar el molde
  • Pan rallado (opcional)

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180 °C.
  2. Extiende la masa de hojaldre o brisée en un molde previamente engrasado con un poco de mantequilla y, si quieres, espolvorea el fondo con un poco de pan rallado. Esto ayudará a que la base quede aún más crujiente.
  3. Distribuye uniformemente el jamón cortado en tiras y el queso cortado en cubitos o lonchas sobre la superficie de la masa.
  4. En un bol aparte, bate los huevos con la nata fresca o la leche, sal y pimienta.
  5. Vierte la mezcla de huevos, nata, sal y pimienta sobre la base ya preparada con jamón y queso.
  6. Hornea la tarta salada durante unos 30-35 minutos o hasta que la superficie esté dorada y la masa esté crujiente.
  7. Deja que se temple unos minutos antes de servir.

Un toque italiano: Para una variante especialmente sabrosa podrías añadir a tu Tarta salada crujiente unas verduras a la plancha como calabacines y berenjenas o unos champiñones salteados para un sabor más rústico y rico.

Curiosidades

La tarta salada es una solución perfecta para un picnic al aire libre o un bufé, y el uso de la masa brisée la hará especialmente quebradiza y sabrosa. Además, se trata de una preparación que admite muchas variaciones; por ejemplo, podrías añadir hierbas aromáticas como tomillo o romero para perfumar aún más tu tarta salada.

Tarta salada crujiente