Tartare de salmón y aguacate
17/11/2023La tartare de salmón y aguacate es un plato exquisito y fresco, ideal para un entrante o un segundo plato ligero. Así es como se prepara:
Ingredientes
- 200 g de salmón fresquísimo
- 1 aguacate maduro
- 1 limón (jugo y ralladura)
- Sal y pimienta c.s.
- Aceite de oliva virgen extra
- Un manojo de eneldo (o, si prefieres, cebollino)
- Semillas de sésamo tostadas (opcional)
Preparación
- Comienza con el salmón: después de comprarlo, asegúrate de que sea apto para consumo en crudo y, si es necesario, congélalo durante al menos 48 horas a -20 °C para abatirlo, es decir, para eliminar posibles parásitos. Una vez descongelado, con un cuchillo muy afilado, corta el salmón en cubitos pequeños de aproximadamente medio centímetro.
- Toma el aguacate, córtalo por la mitad quitando el hueso y, con la ayuda de una cuchara, extrae la pulpa. Corta también el aguacate en cubitos similares a los del salmón.
- En un bol, mezcla con delicadeza los cubitos de salmón y aguacate. Añade el jugo del limón para evitar que el aguacate se oxide y para dar sabor al pescado. Condimenta con la ralladura del limón, sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
- Pica finamente el eneldo o el cebollino e incorpóralos a la mezcla.
- Para un toque crujiente, añade semillas de sésamo tostadas.
- Deja reposar la tartare en el frigorífico durante unos 10-15 minutos antes de servir. Este paso ayuda a que los sabores se integren bien.
- Sirve la tartare utilizando un aro para darle una forma ordenada en el plato, o simplemente colocándola con delicadeza sobre una cama de ensalada o en el centro de un plato.
Curiosidades
La palabra “tartare” se refiere originalmente a un plato de carne cruda picada típico de las cocinas de Europa del Este, pero hoy en día se asocia comúnmente con platos de carne o pescado crudos aderezados y servidos finamente cortados. El éxito de estas preparaciones proviene de la calidad de las materias primas y de la sencillez de ejecución que realza el sabor de los ingredientes.
Para un maridaje perfecto, podrías considerar un vino blanco fresco y ligero, por ejemplo un Sauvignon Blanc, que con su acidez equilibra bien la riqueza del salmón y del aguacate. ¡Buen provecho!
