Tartare de salmón y aguacate

La tartare de salmón y aguacate es un plato exquisito y fresco, ideal para un entrante o un segundo plato ligero. Así es como se prepara:

Ingredientes

  • 200 g de salmón fresquísimo
  • 1 aguacate maduro
  • 1 limón (jugo y ralladura)
  • Sal y pimienta c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Un manojo de eneldo (o, si prefieres, cebollino)
  • Semillas de sésamo tostadas (opcional)

Preparación

  1. Comienza con el salmón: después de comprarlo, asegúrate de que sea apto para consumo en crudo y, si es necesario, congélalo durante al menos 48 horas a -20 °C para abatirlo, es decir, para eliminar posibles parásitos. Una vez descongelado, con un cuchillo muy afilado, corta el salmón en cubitos pequeños de aproximadamente medio centímetro.
  2. Toma el aguacate, córtalo por la mitad quitando el hueso y, con la ayuda de una cuchara, extrae la pulpa. Corta también el aguacate en cubitos similares a los del salmón.
  3. En un bol, mezcla con delicadeza los cubitos de salmón y aguacate. Añade el jugo del limón para evitar que el aguacate se oxide y para dar sabor al pescado. Condimenta con la ralladura del limón, sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
  4. Pica finamente el eneldo o el cebollino e incorpóralos a la mezcla.
  5. Para un toque crujiente, añade semillas de sésamo tostadas.
  6. Deja reposar la tartare en el frigorífico durante unos 10-15 minutos antes de servir. Este paso ayuda a que los sabores se integren bien.
  7. Sirve la tartare utilizando un aro para darle una forma ordenada en el plato, o simplemente colocándola con delicadeza sobre una cama de ensalada o en el centro de un plato.

Curiosidades

La palabra “tartare” se refiere originalmente a un plato de carne cruda picada típico de las cocinas de Europa del Este, pero hoy en día se asocia comúnmente con platos de carne o pescado crudos aderezados y servidos finamente cortados. El éxito de estas preparaciones proviene de la calidad de las materias primas y de la sencillez de ejecución que realza el sabor de los ingredientes.

Para un maridaje perfecto, podrías considerar un vino blanco fresco y ligero, por ejemplo un Sauvignon Blanc, que con su acidez equilibra bien la riqueza del salmón y del aguacate. ¡Buen provecho!

Tartare de salmón y aguacate