Tarte tatin

La Tarte Tatin es un clásico postre de origen francés, pero veamos cómo podemos darle un toque italiano a este dulce. Aquí tienes la receta con una pequeña variante italiana.

Ingredientes

  • Manzanas (normalmente se utilizan manzanas reineta) - 1 kg
  • Mantequilla - 150 g
  • Azúcar - 150 g
  • Pasta brisée - 1 rollo (para una variante más italiana podrías usar pasta frola)
  • Canela (opcional) - una pizca
  • Ralladura de limón (para un toque italiano) - de 1 limón

Preparación

  1. Comienza pelando las manzanas, quitando el corazón y cortándolas en cuartos o gajos.
  2. Carameliza el azúcar en una sartén que también pueda ir al horno, luego añade la mantequilla en trozos y deja que se funda mezclando bien hasta obtener una mezcla homogénea.
  3. En este punto, coloca los gajos de manzana en la sartén con el corte hacia arriba, compactándolos bien. Si quieres, puedes añadir una pizca de canela para aromatizar y la ralladura de limón para un toque fresco e italiano.
  4. Deja cocinar las manzanas hasta que se hayan ablandado ligeramente y el caramelo haya envuelto completamente la fruta.
  5. Estira la pasta brisée (o frola, para un sabor más local) sobre una superficie de trabajo y córtala de modo que sea ligeramente más grande que la sartén.
  6. Coloca la pasta sobre las manzanas en la sartén, introduciéndola por los bordes.
  7. Hornea en horno precalentado a 180 °C durante unos 30 minutos o hasta que la pasta quede dorada y crujiente.
  8. Deja enfriar la Tarte unos minutos, luego voltéala sobre un plato de servir con cuidado de no quemarte con el caramelo.

Sirve la Tarte Tatin tibia o a temperatura ambiente para resaltar la cremosidad de las manzanas caramelizadas y la crocancia de la pasta.

Esta receta puede acompañarse con helado de crema o de vainilla, o con un espolvoreado de azúcar glas antes de servirla. La presencia de canela y ralladura de limón añade un toque especiado y aromático que combina bien con el dulzor de las manzanas y del caramelo.

Curiosidades

La Tarte Tatin toma su nombre de las hermanas Tatin, que la habrían inventado por error en su posada en Francia a finales del siglo XIX. La leyenda dice que una de las hermanas olvidó poner la pasta en el fondo del molde antes de añadir las manzanas y el caramelo, cociendo la tarta con la pasta encima y luego volteándola antes de servirla. La tarta tuvo tanto éxito que se convirtió en una de las especialidades francesas más conocidas.