Tiramisú de cerezas

El Tiramisú de cerezas es una variante golosa del clásico tiramisú, que combina la dulzura y la acidez de las cerezas con la cremosidad del mascarpone. Aquí tienes la receta con un toque italiano:

Ingredientes

  • 500g de cerezas frescas
  • 250g de mascarpone
  • 3 huevos (con clara y yema separadas)
  • 80g de azúcar granulada
  • 1 paquete de bizcochos savoiardi
  • 1 dedal de Maraschino o Amaretto di Saronno (a elegir)
  • Unas gotas de zumo de limón
  • Cacao amargo en polvo para espolvorear

Preparación

  1. Lave y deshuese las cerezas. Reserve algunas para la decoración final y corte las restantes por la mitad o en cuatro partes, luego déjelas macerar en el Maraschino o en el Amaretto con unas gotas de zumo de limón.

  2. Separe las yemas de las claras. En un bol, trabaje las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla espumosa y clara.

  3. Incorpore el mascarpone a las yemas montadas y mezcle delicadamente hasta obtener una crema homogénea.

  4. En otro bol, monte las claras a punto de nieve firme e incorpórelas delicadamente a la crema de mascarpone, utilizando una espátula y movimientos de abajo hacia arriba para no desmontarlas.

  5. Tome una fuente y disponga una capa de bizcochos savoiardi ligeramente empapados en el líquido de maceración de las cerezas. No los moje demasiado para evitar que se rompan.

  6. Distribuya encima una parte de la crema de mascarpone y una capa de cerezas. Repita la operación hasta agotar los ingredientes, terminando con una capa de crema.

  7. Cubra con film transparente y deje reposar en el frigorífico durante al menos 4 horas, pero si es posible, prepárelo la noche anterior.

  8. Antes de servir, decore con las cerezas enteras reservadas y espolvoree con cacao amargo en polvo.

Curiosidades

El Tiramisú es un postre que ha conquistado el mundo partiendo de la región del Véneto, Italia. Su versión clásica prevé el uso de café y cacao, pero con el tiempo se han creado innumerables variantes, como la de cerezas, que se adaptan a diferentes estaciones y gustos personales. El uso de licores en los postres italianos es muy común y aporta un toque de personalidad y profundidad a los sabores.