Tiritas de ternera con verduras crujientes

Aquí tienes la receta de las tiritas de ternera con verduras crujientes, un plato simple y sabroso:

Ingredientes

  • 300 g de lonchas finas de ternera
  • 1 calabacín
  • 1 zanahoria
  • 1 pimiento rojo (o amarillo)
  • 1 cebolla blanca
  • Harina c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra
  • 1 vaso de vino blanco (opcional)
  • Perejil fresco picado (para decorar)

Preparación

  1. Comienza cortando las lonchas de ternera en tiras no demasiado finas, luego enharínalas ligeramente eliminando el exceso de harina. Este paso ayudará a dar una ligera crujienteza externa a las tiritas durante la cocción.

  2. Limpia y lava las verduras. Corta el calabacín y el pimiento en bastoncitos finos, la zanahoria en juliana y la cebolla en medias lunas no demasiado gruesas.

  3. En una sartén amplia, calienta un chorrito de aceite y sofríe la cebolla hasta que se vuelva transparente. Añade la zanahoria y continúa cocinando un par de minutos, luego los calabacines y el pimiento. Saltea las verduras a fuego vivo para mantenerlas crujientes. Ajusta de sal y pimienta. Desglasa opcionalmente con un poco de vino blanco y deja evaporar. Una vez crujientes y coloridas, retira las verduras y resérvalas.

  4. En la misma sartén, añade otro chorrito de aceite si es necesario y sube la llama. Cuando el aceite esté bien caliente, añade las tiritas de ternera y dóralas rápidamente por cada lado, para sellar los jugos en el interior. Este proceso suele durar muy pocos minutos. Si has decidido usar el vino, desglasa la carne y deja que el alcohol se evapore.

  5. Vuelve a poner las verduras en la sartén con la carne, mezcla suavemente para amalgamizar los sabores y deja al fuego justo el tiempo de calentar todo.

  6. Sirve las tiritas con las verduras crujientes, espolvorea con el perejil fresco picado y presenta inmediatamente.

Curiosidades

Las tiritas de ternera son un segundo plato de la cocina romana. Se dice que el nombre deriva de la forma irregular y “rasgada” de las lonchas de carne, que recuerdan casi a trapos. Son perfectas para una cena improvisada porque requieren muy poco tiempo para la preparación y la cocción.