Victoria sandwich
17/11/2023El Victoria Sandwich es un clásico dulce británico, un suave bizcocho relleno con mermelada y nata montada. Veamos cómo insertar un toque italiano en esta receta tradicional.
Ingredientes
- 200 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 200 g de azúcar granulado
- 4 huevos grandes
- 200 g de harina con levante (o harina 00 con 16 g de levadura para repostería)
- 1 pizca de sal
- Extracto de vainilla o la ralladura de 1 limón italiano, para añadir un aroma mediterráneo
- Mermelada de fresas o, para variar, una mermelada de cítricos italiana como la de naranjas o mandarinas
- Azúcar glas para espolvorear
- 200 ml de nata fresca para montar (opcional, para quienes gusten añadir nata)
Preparación
- Precaliente el horno a 180 °C y unte con mantequilla y enharine dos moldes redondos de 20 cm de diámetro.
- En un bol grande, bata la mantequilla blanda con el azúcar hasta obtener una mezcla clara y espumosa.
- Añada los huevos de uno en uno, incorporándolos bien después de cada adición.
- Si utiliza vainilla o ralladura de limón, agréguela ahora.
- Tamice la harina con la levadura y la sal, luego incorpórela delicadamente a la mezcla con un movimiento de abajo hacia arriba para mantener la aireación.
- Divida la masa uniformemente entre los dos moldes preparados y nivele la superficie.
- Hornee durante unos 20 minutos o hasta que los bizcochos estén dorados y un palillo insertado en el centro salga limpio.
- Deje enfriar ligeramente en los moldes, luego páselos a una rejilla para que enfríen completamente.
- Una vez fríos, extienda una capa de mermelada sobre una de las bases. Si desea añadir nata, monte la nata fresca y distribúyala sobre la mermelada.
- Coloque con cuidado la otra base encima y espolvoree con azúcar glas.
Curiosidades
El Victoria Sandwich debe su nombre a la Reina Victoria, que adoraba disfrutar este dulce con el té de la tarde, dando origen a la tradición del “tea time”. La delicadeza de la nata y la frescura de la mermelada hacen de este dulce un equilibrio perfecto de sabores que acompaña maravillosamente una taza de té, tal como en la época victoriana.
