Waffles salados

Los waffles salados pueden ser una deliciosa variación del waffle dulce más tradicional y pueden servirse con una variedad de condimentos, como salsas, quesos, embutidos y verduras. Aquí tienes una receta básica para preparar los waffles salados a la italiana.

Ingredientes

  • 250 g de harina
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Pimienta negra recién molida (al gusto)
  • 2 huevos
  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 300 ml de leche
  • 100 g de queso rallado (por ejemplo Parmigiano-Reggiano o pecorino)
  • Hierbas aromáticas frescas picadas (por ejemplo romero, tomillo, salvia), al gusto

Opcional:

  • Jamón cocido o crudo, en cubitos
  • Aceitunas cortadas en trocitos
  • Tomates secos picados
  • Espinacas picadas y escaldadas

Preparación

  1. En un bol grande, mezcla la harina, la levadura, el bicarbonato, la sal y la pimienta negra.
  2. En otro bol, bate los huevos con el aceite de oliva y la leche.
  3. Une los ingredientes líquidos a los ingredientes secos mezclando con un batidor para evitar la formación de grumos.
  4. Añade el queso rallado y las hierbas aromáticas. Si lo deseas, puedes incorporar ahora también los cubitos de jamón, aceitunas, tomates secos o espinacas. Mezcla bien para distribuir los ingredientes uniformemente.
  5. Enciende tu máquina de waffles y engrasa ligeramente con aceite. Cuando esté caliente, vierte un cucharón de masa en el centro y cierra la tapa.
  6. Cocina hasta que los waffles estén dorados y crujientes, normalmente tardan unos 5 minutos, pero sigue las instrucciones de tu máquina de waffles.
  7. Sirve los waffles calientes con los condimentos que prefieras, como quesos frescos o fundidos, embutidos o una salsa de albahaca o de tomate.

Curiosidades

Los waffles salados son extremadamente versátiles y son una excelente manera de experimentar con los ingredientes disponibles. En las cocinas italianas, por ejemplo, puede ser una forma creativa de utilizar sobras de embutidos o quesos. Son perfectos para un brunch, una cena informal o incluso como base para un sándwich alternativo.

Waffles salados