Albóndigas de brócoli y salmón

Las albóndigas de brócoli y salmón pueden ser un plato sano y equilibrado, que une el sabor delicado del pescado a la fibra y a las vitaminas de los brócolis. Aquí te explicamos cómo preparar unas deliciosas albóndigas de brócoli y salmón, con un toque italiano.

Ingredientes

  • 300 g de salmón fresco
  • 300 g de brócoli
  • 1 huevo
  • 50 g de pan rallado
  • 30 g de parmesano rallado
  • 1 diente de ajo
  • Perejil picado c.s.
  • Sal c.s.
  • Pimienta c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra c.s.

Preparación

  1. Comienza con la limpieza de los brócolis: divide los brócolis en ramitos y hiérvelos en agua ligeramente salada hasta que estén tiernos pero aún al dente. Después de la cocción, escúrrelos bien y déjalos enfriar.

  2. Mientras tanto, cocina el salmón. Podrás cocinarlo al vapor, en el horno o en sartén con un hilo de aceite de oliva virgen extra, asegurándote de que quede húmedo y no demasiado seco.

  3. Una vez cocido, deja enfriar el salmón y luego desmigalo con las manos o ayudándote con un tenedor hasta reducirlo en trocitos pequeños.

  4. En un bol amplio, une los brócolis, el salmón desmenuzado, el parmesano, un huevo, el pan rallado, el ajo picado finamente (si se desea), el perejil, sal y pimienta al gusto.

  5. Mezcla bien todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea, con la que deberás formar unas albóndigas del tamaño deseado, enrollándolas entre las manos.

  6. Calienta un hilo de aceite de oliva virgen extra en una sartén antiadherente y cocina las albóndigas de brócoli y salmón hasta que estén doradas y crujientes por todos los lados.

  7. Escúrrelas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite antes de servir tus albóndigas calientes.

Opcional: Si prefieres una cocción más ligera, puedes colocar las albóndigas sobre una bandeja forrada con papel de horno y cocinarlas en horno ya caliente a 200 °C durante unos 15-20 minutos o hasta que estén doradas.

Curiosidades

Estas albóndigas son perfectas para servirlas como entrante o plato principal y representan una forma diferente y sabrosa de incluir en la dieta el pescado y las verduras. La mezcla de sabores entre el salmón y los brócolis se enriquece con el parmesano, dando vida a un plato con notas tanto rústicas como refinadas.