Arancini de calabaza y amaretti

El arancino de calabaza y amaretti es una deliciosa variación del clásico arancino siciliano, que une la dulzura de la calabaza a la nota distintiva de los amaretti. Aquí tienes la receta:

Ingredientes

  • 300 g de arroz Arborio o Carnaroli
  • 800 ml de caldo vegetal
  • 200 g de calabaza amarilla limpia y cortada en cubitos
  • 1 cebolla pequeña, picada finamente
  • 100 ml de vino blanco
  • 30 g de mantequilla
  • 50 g de parmesano rallado
  • 1 pizca de nuez moscada
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta al gusto
  • 8 amaretti, desmenuzados
  • 2 huevos
  • Pan rallado al gusto
  • Aceite de semillas para freír

Para el relleno:

  • 200 g de mozzarella, cortada en cubitos
  • 50 g de amaretti desmenuzados

Preparación

  1. Comience preparando un risotto de calabaza. En una cazuela, sofría la cebolla picada con un hilo de aceite de oliva virgen extra. Una vez dorada, añada los cubitos de calabaza y déjelos dorar unos minutos.
  2. Agregue el arroz y tuéstelo hasta que quede translúcido. Añada el vino blanco y deje que se evapore.
  3. A continuación, incorpore gradualmente el caldo vegetal caliente, un cucharón a la vez, dejando que el arroz absorba los líquidos antes de añadir más, y continúe la cocción durante unos 18 minutos o hasta que el arroz esté al dente.
  4. Al final de la cocción, incorpore la mantequilla, el parmesano, la nuez moscada, sal, pimienta y los amaretti desmenuzados. Mezcle bien hasta obtener una textura cremosa. Deje enfriar el risotto sobre una superficie plana.
  5. Cuando el risotto esté frío, tome porciones y forme bolitas con las manos. Haga un hueco en el centro de cada bolita e introduzca un poco de mozzarella y amaretti desmenuzados.
  6. Cierre el hueco moldeando el arancino en forma redonda o ligeramente alargada (según las preferencias regionales).
  7. Bata los huevos en un bol. Pase cada arancino primero por el huevo y luego por el pan rallado para cubrirlos bien. Repita la operación para garantizar un rebozado uniforme.
  8. Caliente el aceite de semillas en una sartén de bordes altos y llévelo a temperatura (aproximadamente 170-180 °C). Fría los arancini hasta que estén dorados por todos lados, luego escúrralos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Curiosidades

Según la tradición, los arancini, llamados así por su forma y color que recuerdan pequeñas naranjas, tienen origen en la cocina siciliana y se preparan para la fiesta de Santa Lucía. La receta clásica incluye un relleno de ragú de carne, pero existen innumerables variantes, entre ellas la dulce con calabaza y amaretti.