Cenci

Los cenci son un dulce típico del período de Carnaval en Italia, conocidos también con otros nombres como chiacchiere, frappe o bugie según las regiones. Son unas frituras crujientes y ligeras, que se espolvorean con azúcar glas. Aquí está la receta para preparar los cenci:

Ingredientes

  • 250 g de harina 00
  • 50 g de azúcar
  • 50 g de mantequilla derretida
  • 2 huevos medianos
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharada de licor, como el vin santo o el ron
  • Ralladura de 1 limón (opcional)
  • Aceite para freír (de oliva o de semillas según las preferencias)
  • Azúcar glas para decorar

Preparación

  1. En un bol grande, tamiza la harina y haz un hueco en el centro.
  2. Añade el azúcar, la mantequilla derretida, los huevos, la pizca de sal y el licor elegido. Si lo deseas, puedes añadir también la ralladura del limón para aromatizar la masa.
  3. Trabaja los ingredientes con las manos o con la ayuda de un robot de cocina hasta obtener una masa homogénea y lisa.
  4. Cubre la masa con un paño limpio y déjala reposar durante unos 30 minutos a temperatura ambiente.
  5. Sobre una superficie ligeramente enharinada, extiende la masa con un rodillo hasta obtener un grosor de unos 2-3 mm.
  6. Con una rueda dentada o un cuchillo afilado, corta la masa en tiras largas y anchas de unos 3-4 cm, y luego corta estas tiras en rectángulos o rombos. También puedes hacer cortes en el interior de cada pieza para dar la forma clásica de los cenci.
  7. Calienta abundante aceite en una sartén ancha y, cuando haya alcanzado la temperatura adecuada (180 °C), introduce los cenci pocos a la vez. Fríelos hasta que estén dorados y crujientes.
  8. Escúrrelos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  9. Una vez fríos, espolvoréalos con azúcar glas.

Recuerda prestar atención durante la fritura y no superponer los cenci en el aceite para evitar que se peguen entre sí.

Curiosidades

El nombre “cenci” en italiano significa harapos o trapos, lo que evoca el aspecto irregular y dentado de estos dulces, como si fueran trozos de tela rasgada. Este dulce hunde sus raíces en la tradición culinaria italiana ligada a las celebraciones y los banquetes del Carnaval, época en la que antiguamente se permitían todos esos placeres gastronómicos que luego quedarían prohibidos durante la Cuaresma.

Cenci