Codillo de Cerdo al Horno con Patatas

El aroma del codillo de cerdo al horno con patatas es uno de esos placeres que reúne a la familia alrededor de la mesa. Veamos juntos cómo preparar esta especialidad.

Ingredientes

  • 2 jarretes de cerdo grandes
  • 800 gramos de patatas
  • Romero fresco
  • 4 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal gruesa
  • Pimienta negra
  • Cerveza rubia o caldo de carne (opcional para deglasear)

Preparación

  1. Precalentar el horno a 180 °C.
  2. Lavar bien los jarretes y secarlos con papel de cocina. Si se desea, es posible hacer ligeros cortes en la piel en forma de rombo.
  3. Pelar las patatas y cortarlas en gajos o cubos de tamaño uniforme.
  4. Tomar una bandeja lo suficientemente grande, untada con aceite, y colocar los jarretes en el centro. Disponer las patatas alrededor.
  5. Aplastar los dientes de ajo con el lado de un cuchillo y colocarlos en la bandeja junto con algunas ramitas de romero.
  6. Espolvorear los jarretes de cerdo y las patatas con sal gruesa, pimienta negra recién molida y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
  7. (Opcional) Es posible deglasear con un poco de cerveza rubia o caldo de carne vertido en la bandeja para añadir humedad y sabor durante la cocción.
  8. Cocinar en el horno precalentado durante aproximadamente 2 horas o hasta que los jarretes estén bien dorados y crujientes por fuera, y las patatas tiernas. Si es necesario, cubrir con papel de aluminio para evitar que la superficie se oscurezca demasiado.
  9. Durante la cocción, regar ocasionalmente los jarretes y las patatas con los jugos de cocción para mantenerlos húmedos y sabrosos.
  10. Antes de servir, dejar reposar la carne unos minutos.

Curiosidades

El codillo de cerdo es un plato típico de la cocina alemana y de Europa central y oriental. En Italia, se encuentra a menudo durante las fiestas o las ocasiones especiales, servido con guarniciones sustanciosas como patatas o polenta. La cocción lenta en el horno permite que las fibras musculares del codillo se ablanden y queden jugosas, mientras que la piel se vuelve crujiente y sabrosa.

Se recomienda disfrutar este plato con una buena copa de vino tinto con cuerpo, que complementará perfectamente los sabores intensos del codillo y el gusto rústico de las patatas. ¡Buen provecho!