Ensalada de cebada, maíz y guisantes

La ensalada de cebada con maíz y guisantes es un plato fresco y nutritivo, perfecto para los meses más cálidos o como comida única ligera. Aquí está la receta con un toque italiano.

Ingredientes

  • 200 g de cebada perlada
  • 150 g de maíz dulce en lata (escurrido)
  • 150 g de guisantes frescos o congelados
  • 1 cebolla roja pequeña
  • Un manojo de albahaca fresca
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Zumo de 1 limón
  • Sal y pimienta c.s.
  • Un puñado de parmesano (opcional)
  • Hojas de menta para una variante fresca (opcional)

Preparación

  1. Enjuagar la cebada bajo agua corriente y cocerla en una olla con agua hirviendo salada siguiendo los tiempos indicados en el paquete, normalmente unos 20 minutos, hasta que quede tierna pero aún al dente.

  2. Mientras tanto, cocer los guisantes en agua hirviendo salada durante 2-3 minutos si son frescos o 1-2 minutos si son congelados. Escurrirlos y sumergirlos en agua con hielo para interrumpir la cocción y preservar el color brillante.

  3. Escurrir la cebada cocida y enfriarla rápidamente bajo un chorro de agua fría corriente, luego dejarla escurrir bien.

  4. Cortar en rodajas finas la cebolla roja y dejarla ablandar en un recipiente pequeño con agua fría y un poco de vinagre o zumo de limón. Esto eliminará el sabor demasiado fuerte y la hará más digestiva.

  5. En un bol grande, unir la cebada con el maíz y los guisantes. Escurrir la cebolla del agua y añadirla al resto de ingredientes.

  6. Aliñar todo con sal, pimienta, el zumo de limón y un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra. Mezclar bien para que se integren los sabores.

  7. Añadir la albahaca picada (y la menta si se desea) y, si gusta, una pizca de parmesano rallado.

  8. Dejar reposar en el frigorífico al menos 30 minutos antes de servir.

Curiosidades

La cebada es un cereal muy antiguo, ampliamente utilizado por romanos y egipcios. Además de sus cualidades nutricionales, en Italia se emplea a menudo para preparar sopas, guisos e incluso ensaladas frías, como en esta receta que une sabores dulces y frescos, creando un plato equilibrado y sabroso.