Ensalada de espinacas y naranjas

La ensalada de espinacas y naranjas es un plato ligero y lleno de sabor, que combina la frescura de las espinacas con la dulzura de las naranjas. Aquí tienes una versión italiana de esta ensalada.

Ingredientes

  • 150 g de espinacas frescas
  • 2 naranjas de tamaño mediano
  • 30 g de nueces o piñones
  • 50 g de ricotta salata o feta (opcional, para añadir un toque de cremosidad)
  • 1/2 cebolla roja pequeña (opcional)
  • Sal c.s.
  • Pimienta negra c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre balsámico o zumo de limón

Preparación

  1. Comienza lavando bien las espinacas y sécalas con cuidado. Colócalas en un bol o en un plato para servir.
  2. Pela las naranjas a vivo, quitando toda la parte blanca y las semillas, y córtalas en rodajas o en cubitos, según tus preferencias.
  3. Añade las naranjas cortadas al bol con las espinacas.
  4. Si decides usar la cebolla roja, córtala en láminas finas y añádela al resto de ingredientes.
  5. Pica las nueces o los piñones de forma gruesa y añádelos a la ensalada.
  6. Si estás usando la ricotta salata o el feta, desmigálos por encima de la ensalada.
  7. Aliña la ensalada con sal y pimienta al gusto. Añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un poco de vinagre balsámico o zumo de limón para acidificar ligeramente el plato.
  8. Mezcla con suavidad la ensalada para que los ingredientes se integren bien y sírvela inmediatamente.

Si necesitas sustituir algún ingrediente, siéntete libre de hacerlo según tus gustos y lo que tengas disponible. Por ejemplo, puedes añadir aceitunas para un toque aún más mediterráneo o sustituir la ricotta salata por parmesano en lascas.

Curiosidades

Las espinacas son conocidas por su alto contenido en hierro, pero también por la presencia de oxalatos, que pueden limitar su absorción. El ácido ascórbico presente en la naranja ayuda a contrarrestar este efecto, haciendo que el hierro esté más disponible para nuestro organismo.