Ensalada de quinoa con verduras

La ensalada de quinoa con verduras es un plato nutritivo y versátil que puede adaptarse según las verduras de temporada a tu disposición o a tus gustos personales. Aquí tienes una versión básica que puedes personalizar a tu gusto:

Ingredientes

  • 1 taza de quinoa
  • 2 tazas de agua (o caldo vegetal, para más sabor)
  • 1 calabacín
  • 1 pimiento rojo
  • 1 zanahoria
  • 100 g de tomates cherry
  • 50 g de aceitunas negras sin hueso
  • Perejil fresco (a gusto)
  • Jugo de un limón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta c.s.

Preparación

  1. Enjuaga bien la quinoa bajo el agua corriente utilizando un colador de malla fina para eliminar la saponina, que puede conferirle un regusto amargo.
  2. En una olla, lleva a ebullición las dos tazas de agua o el caldo vegetal, añade una pizca de sal y luego la quinoa. Reduce el fuego, tapa y deja cocer durante unos 15-20 minutos o hasta que el agua haya sido absorbida. Apaga el fuego y deja reposar con la tapa puesta durante 5 minutos, luego desmenuza con un tenedor.
  3. Mientras tanto, corta el calabacín, el pimiento y la zanahoria en cubitos pequeños y los tomates cherry en cuartos. Puedes cocinar las verduras en cubitos en una sartén con un hilo de aceite y sal para ablandarlas, o dejarlas crudas si prefieres una textura más crujiente.
  4. En un bol grande, combina la quinoa cocida y las verduras. Añade las aceitunas cortadas en rodajas y el perejil picado.
  5. Aliña la ensalada con el jugo de limón, un hilo de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta a gusto. Mezcla bien y deja reposar la ensalada en la nevera durante al menos media hora antes de servir.

La ensalada de quinoa con verduras es perfecta como plato único, especialmente en verano, pero también puede ser un excelente acompañamiento. Si lo deseas, puedes añadirle queso feta en cubitos o almendras tostadas para un toque crujiente y delicioso.

Curiosidades

La quinoa no es un cereal, sino una semilla que pertenece a la misma familia de la remolacha y las espinacas. Se considera un “superalimento” por su alto contenido en proteínas completas (contiene los nueve aminoácidos esenciales), fibra y varios nutrientes esenciales. En Sudamérica, es un alimento básico desde hace miles de años y a menudo se le llama “el grano de los incas”.