Espaguetis con salsa de pulpo

Los espaguetis con salsa de pulpo son un plato clásico de la cocina mediterránea, enriquecido con los sabores del mar. Aquí te explicamos cómo preparar esta delicia.

Ingredientes

  • 400g de espaguetis
  • 1 pulpo de tamaño mediano (aproximadamente 800g-1kg)
  • 500g de tomates pelados o tomate triturado
  • 2 dientes de ajo
  • 1 vaso de vino blanco
  • Perejil fresco picado
  • Sal c.n.
  • Chile (opcional)
  • Aceite de oliva virgen extra

Preparación

  1. Comienza limpiando el pulpo. Elimina la boca situada en el centro de los tentáculos y los ojos. Limpia el interior del pulpo bajo el agua corriente, retirando cualquier residuo.

  2. En una olla grande, hierve el pulpo durante unos 40-60 minutos (dependiendo del tamaño) hasta que quede tierno. Para asegurarte de que esté blando, puedes pincharlo con un palillo.

  3. Deja enfriar el pulpo en el agua de cocción, luego córtalo en trozos no demasiado pequeños.

  4. En una sartén ancha, sofríe el ajo en abundante aceite de oliva virgen extra. Si te gusta, añade también un trozo de chile.

  5. Añade el pulpo cortado en la sartén y dóralo durante unos minutos.

  6. Añade el vino blanco y deja evaporar el alcohol.

  7. Añade los tomates pelados o el tomate triturado y cocina a fuego medio-bajo durante unos 15-20 minutos. Ajusta de sal y, si es necesario, añade un pizca de azúcar para equilibrar la acidez del tomate.

  8. Mientras tanto, lleva a ebullición una olla con agua salada y cocina los espaguetis hasta que estén al dente.

  9. Escurre los espaguetis y viértelos en la sartén con la salsa de pulpo. Saltea todo junto durante un minuto para que la pasta absorba el sabor de la salsa.

  10. Sirve los espaguetis con salsa de pulpo bien calientes, decorando con perejil fresco picado.

Curiosidades

El pulpo es un ingrediente muy versátil en la cocina italiana y representa la base de varias recetas tradicionales. Para obtener la mejor consistencia, es esencial cocinarlo hasta que quede tierno pero sin deshacerse, manteniendo así su sabor intenso y su textura agradable. A menudo se combinan los mariscos con vinos blancos frescos y ligeramente espumosos, como un Vermentino o un Trebbiano.

¡Buen provecho!