Farinata de Garbanzos

La farinata de garbanzos, también conocida como farinata o cecina en varias regiones italianas, es una especialidad típica de las cocinas ligur, toscana y de otras cocinas mediterráneas. A continuación, cómo prepararla.

Ingredientes

  • 200 g de harina de garbanzos
  • 600 ml de agua
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal c.s.
  • Pimienta negra (opcional)
  • Romero fresco (opcional)

Preparación

  1. Comience tamizando la harina de garbanzos en un bol grande para evitar grumos.
  2. Agregue el agua poco a poco, mezclando continuamente con un batidor o una cuchara de madera para obtener una masa líquida suave y homogénea.
  3. Incorpore el aceite de oliva virgen extra y una generosa pizca de sal, luego deje reposar la masa líquida durante al menos 4 horas a temperatura ambiente, cubriéndola con un paño. Esto permite que la harina se hidrate correctamente y que la masa libere aire, volviéndose más digestiva.
  4. Precaliente el horno a 220 °C y coloque una bandeja grande (mejor si es de hierro o cobre) con una capa de aceite de oliva virgen extra en su interior.
  5. Cuando el aceite esté caliente, vierta con cuidado la masa líquida en la bandeja, procurando no quemarse. La capa de masa no debe ser demasiado gruesa (aproximadamente medio centímetro).
  6. Cueza la farinata durante 20-30 minutos, hasta que quede dorada y la superficie esté crujiente.
  7. Si lo desea, puede añadir pimienta negra recién molida y algunas hojas de romero antes de cocinar, para dar un aroma más intenso.
  8. Una vez lista, deje entibiar la farinata antes de servirla. Puede cortarse en cuadrados o en porciones.

La farinata es excelente tanto caliente como fría y puede utilizarse como aperitivo, primer plato o tentempié.

Curiosidades

Para la farinata, se recomienda el uso de una bandeja de hierro o cobre, tradicionalmente llamada “testo” en Liguria, que contribuye a una cocción uniforme y a ese sabor único característico que distingue este plato.