Flan de Brócoli Romanesco con Fonduta de Queso Brie

El flan de brócoli romanesco con fonduta de queso brie es un plato suntuoso rico en sabor, donde la ligera amargura del brócoli se combina perfectamente con la cremosidad y el sabor intenso del queso brie.

Ingredientes

  • 1 brócoli romanesco mediano
  • 200 g de queso brie
  • 2 huevos
  • 100 ml de nata fresca
  • 30 g de mantequilla
  • 30 g de harina
  • 250 ml de leche
  • Nuez moscada c.s.
  • Sal c.s.
  • Pimienta negra c.s.
  • Pan rallado (para la cocción)
  • Mantequilla (para la cocción)

Preparación

  1. Comience limpiando el brócoli romanesco, divídalo en pequeñas ramitas y hiérvalas en agua salada durante unos 5-6 minutos hasta que estén tiernas pero aún crujientes.
  2. En un cazo, derrita la mantequilla y añada la harina para crear un roux. Cocine durante un minuto, removiendo continuamente.
  3. Añada gradualmente la leche al roux, continuando removiendo para evitar grumos, hasta obtener una bechamel de densidad media. Sazone con sal, pimienta y un poco de nuez moscada rallada.
  4. En un bol aparte, bata los huevos con la nata fresca e incorpore delicadamente la bechamel enfriada.
  5. Añada las ramitas de brócoli romanesco cocidas a la mezcla de huevos y bechamel.
  6. Unte con mantequilla y espolvoree con pan rallado unos ramequines para horno (puede usar moldes para muffins o moldes individuales para flan). Vierta la mezcla en los moldes, llenándolos hasta 3/4.
  7. Cueza en el horno precalentado a 180 °C durante unos 20-25 minutos o hasta que el flan esté dorado y firme al tacto.
  8. Mientras tanto, para la fonduta de brie, retire la corteza del queso brie y córtelo en trozos. Caliente la nata en un cazo a fuego bajo y añada el brie, dejándolo derretir lentamente y removiendo hasta obtener una crema suave.
  9. Una vez cocidos los flanes, déjelos reposar unos minutos antes de desmoldarlos.
  10. Sirva los flanes de brócoli romanesco con una generosa cucharada de fonduta de queso brie por encima o al lado.

Curiosidades

El flan es un plato principal de la tradición francesa que ha encontrado excelentes variantes en Italia con la adición de verduras locales, como el brócoli romanesco, una variedad muy extendida en el Lacio. La palabra “flan” deriva del término francés “soufflé”, que destaca la textura suave y delicada de este plato, un verdadero placer para el paladar.