Focaccia barese

La focaccia barese es un plato típico de la cocina de Puglia, apreciado por su suavidad por dentro y su textura crujiente por fuera, además del aroma característico que aporta el aceite de oliva virgen extra, los tomates cherry y las aceitunas. Aquí está la receta tradicional.

Ingredientes

  • 500 g de sémola de trigo duro remolida
  • 400 ml de agua tibia
  • 10 g de levadura de cerveza fresca o 3 g de levadura seca
  • 10 g de sal
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra, más otro para untar y condimentar
  • 200 g de tomates cherry
  • 20 aceitunas verdes o negras sin hueso
  • Orégano seco c.s.
  • Sal gruesa c.s.

Preparación

  1. Comenzar disolviendo la levadura en un poco de agua tibia. Luego, en un bol grande, verter la harina y hacer un hueco en el centro donde añadir la levadura disuelta.

  2. Empezar a amasar añadiendo gradualmente el resto del agua y el aceite de oliva virgen extra. Una vez que la masa empiece a tomar forma, añadir la sal. Continuar amasando hasta obtener una masa elástica y lisa, luego dejarla levar en un lugar cálido durante unas 2 horas o hasta que doble su volumen, cubierta con un paño limpio.

  3. Mientras tanto, lavar y cortar por la mitad los tomates cherry.

  4. Una vez que la masa haya doblado su volumen, untar generosamente una bandeja rectangular con aceite de oliva virgen extra y extender la masa con las manos procurando mantener un grosor uniforme, creando las típicas hendiduras presionando con los dedos.

  5. Colocar los tomates cherry y las aceitunas en las hendiduras de la masa, rociar con un hilo de aceite de oliva virgen extra, espolvorear con orégano seco y añadir una pizca de sal gruesa.

  6. Dejar levar la focaccia adornada otros 30 minutos.

  7. Finalmente, hornear la focaccia en el horno precalentado a 220°C durante unos 20-25 minutos, o hasta que quede dorada.

  8. Una vez cocida, retirar la focaccia barese del horno y dejarla enfriar sobre una rejilla antes de servirla.

¿Lo sabías?

Un truco para que la focaccia quede aún más sabrosa consiste en preparar una emulsión con agua, aceite y sal para untar sobre la focaccia antes de la segunda levado. Esto ayuda a crear una corteza aún más crujiente y sabrosa. La focaccia barese está deliciosa para disfrutar sola, pero también puede servirse como aperitivo o como acompañamiento de embutidos y quesos.