Garganelli con espárragos y gorgonzola

Los garganelli con espárragos y gorgonzola son un primer plato cremoso y sabroso que une la dulzura de los espárragos a la sazón del gorgonzola. Aquí está la receta:

Ingredientes

  • 320 g de garganelli (o otro tipo de pasta corta si prefieres)
  • 300 g de espárragos frescos
  • 150 g de gorgonzola dulce
  • 1 chalota pequeña
  • 100 ml de nata para cocinar
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal c.s.
  • Pimienta negra c.s. (opcional)
  • parmesano rallado para decorar (opcional)

Preparación

  1. Comienza limpiando los espárragos: retira la parte leñosa del tallo y, si es necesario, pélalos con un pelapatatas. Corta las puntas, resérvalas y corta los tallos en rodajas finas.

  2. Lleva a ebullición una olla con abundante agua salada, añade los espárragos (tallos y puntas) y cuécelos durante unos 3-4 minutos. Escúrrelos con una espumadera y reserva el agua de cocción para cocer la pasta.

  3. En una sartén, sofríe la chalota picada finamente con un chorrito de aceite, hasta que quede translúcida.

  4. Añade las rodajas de tallo de los espárragos a la sartén y saltéalas brevemente junto con la chalota. Ajusta de sal y pimienta si lo deseas.

  5. En la misma agua de los espárragos, cuece los garganelli siguiendo los tiempos indicados en el paquete.

  6. Mientras se cuece la pasta, añade el gorgonzola cortado en cubitos a la sartén con los espárragos y deja que se funda lentamente, removiendo de vez en cuando.

  7. Añade la nata para cocinar al gorgonzola fundido y mezcla bien hasta obtener una crema homogénea. Si la salsa queda demasiado espesa, puedes añadir un poco de agua de cocción de la pasta para alcanzar la consistencia deseada.

  8. Escurre los garganelli al dente, transfiérelos a la sartén con la crema de gorgonzola y espárragos, y saltéalos todo junto durante un par de minutos, para que la pasta absorba los sabores del condimento.

  9. Sirve los garganelli calientes, añade para quien lo desee parmesano rallado y una molienda de pimienta.

Curiosidades

Los garganelli son un tipo de pasta al huevo típica de Emilia-Romaña, en particular de las provincias de Parma, Reggio Emilia y Piacenza. Se presentan similares a los penne pero se diferencian por la superficie exterior rayada y el hecho de que se hacen a mano. Se cuenta que nacieron por casualidad en 1725, cuando una cocinera en la corte de los Bentivoglio de Bolonia probó a “cerrar” unos cuadraditos de pasta estirada con una pluma de gallina para remediar la falta de macarrones en la comida.

¿Quieres un maridaje de vino con este plato? Un blanco lombardo o véneto podría ser una excelente elección.

Garganelli con espárragos y gorgonzola