Gnocchetti sardi con almejas y crema de calabacines

Los gnocchetti sardi, también conocidos como malloreddus, son un tipo de pasta típica de Cerdeña. Combinarlos con almejas y crema de calabacines es un encantador encuentro entre mar y tierra que seguramente deleitará el paladar. Aquí está la receta paso a paso:

Ingredientes

  • 350 g de gnocchetti sardi (malloreddus)
  • 1 kg de almejas veraces
  • 2 calabacines medianos
  • 2 dientes de ajo
  • 80 ml de vino blanco seco
  • Perejil fresco c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra c.s.
  • Sal y pimienta c.s.
  • Guindilla (opcional)

Preparación

  1. Comienza poniendo las almejas en un bol con agua salada durante al menos 30 minutos, para que expulsen la arena. Enjuágalas bien bajo el agua corriente antes de cocinarlas.

  2. Mientras tanto, lava y corta los calabacines en cubitos pequeños. En una sartén, calienta un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un diente de ajo con piel, añade los calabacines y déjalos sofreír unos minutos. Añade una pizca de sal y cocina hasta que estén tiernos. Retira el ajo y tritura los calabacines con una batidora de mano o un procesador para obtener una crema suave. Ajusta de sal y pimienta y reserva.

  3. Pon a hervir una olla con abundante agua salada para cocer los gnocchetti sardi.

  4. En una sartén grande, calienta otro chorrito de aceite con un diente de ajo aplastado. Añade las almejas escurridas y la guindilla si prefieres un toque picante. Vierte el vino blanco y deja evaporar el alcohol. Tapa con una tapadera y cocina hasta que todas las almejas se hayan abierto (aproximadamente 5-7 minutos). Desecha las que no se hayan abierto.

  5. Mientras tanto, cuece los gnocchetti sardi en el agua hirviendo salada siguiendo los tiempos indicados en el paquete hasta que estén al dente.

  6. Escurre la pasta y viértela en la sartén con las almejas. Añade la crema de calabacines y mezcla suavemente para integrar todo.

  7. Sirve los gnocchetti con almejas y crema de calabacines y decora con perejil fresco picado.

Curiosidades

Los malloreddus son conocidos por su forma rayada que retiene magníficamente las salsas. El nombre “malloreddus” deriva del latín “mallolus”, que significa “bocado”. La tradición quiere que se prepararan para fiestas y ocasiones especiales. Hoy se han convertido en un símbolo de la cocina sarda y nos recuerdan cuánto los platos simples pueden transformarse en obras maestras gastronómicas con el equilibrio adecuado de sabores.