Linguine con mejillones y flores de calabacín
17/11/2023Las linguine con mejillones y flores de calabacín es un plato que une sabores del mar y productos de la tierra en una combinación delicada y sabrosa. Aquí está la receta:
Ingredientes
- 350 g de linguine
- 500 g de mejillones frescos
- 10-12 flores de calabacín
- 2 dientes de ajo
- Perejil picado c.s.
- Aceite de oliva virgen extra c.s.
- Pimienta negra c.s.
- Sal c.s.
- Vino blanco seco c.s.
- Guindilla (opcional)
Preparación
- Comienza limpiando cuidadosamente los mejillones, quitando el biso (las “barbas”) y raspando las incrustaciones de las conchas. Enjuágalos bajo el agua corriente fría.
- En una sartén grande, sofríe un diente de ajo en aceite de oliva virgen extra (puedes añadir un trocito de guindilla, si deseas un toque picante). Añade los mejillones, saltea con un poco de vino blanco y tapa con una tapa. Deja cocer hasta que todos los mejillones se hayan abierto (aproximadamente 5-8 minutos). Retira los mejillones del fuego y pela la mayoría, dejando algunos en las conchas para la presentación final.
- Mientras tanto, lava las flores de calabacín, retira el pistilo y córtalas en tiras no demasiado finas.
- En otra sartén, sofríe el segundo diente de ajo en aceite de oliva virgen extra, luego añade las flores de calabacín y déjalas marchitar durante unos minutos. Ajusta de sal y pimienta.
- Cuece las linguine en abundante agua salada siguiendo los tiempos indicados en el paquete para mantenerlas al dente. Escurre la pasta, reservando una taza de agua de cocción.
- Une las linguine en la sartén con las flores de calabacín y añade los mejillones (tanto los pelados como los que están en las conchas), un poco de su líquido de cocción y, si es necesario, un poco de agua de cocción de la pasta para emulsionar todo.
- Añade perejil picado fresco, mezcla delicadamente y completa la cocción durante un minuto aproximadamente para que los sabores se integren bien.
- Sirve inmediatamente, decorando con alguna flor de calabacín entera y una pizca de pimienta negra.
¡Buen provecho con este armonioso encuentro entre tierra y mar!
Curiosidades
Los mejillones son muy apreciados en la cocina mediterránea y se prestan a muchas recetas. En este caso, las flores de calabacín añaden una nota de color y un agradable contraste de textura. Este plato abraza la filosofía de comer de temporada, ya que las flores de calabacín están típicamente disponibles a finales de primavera y durante el verano.