Maltagliati al ragú de sepia

Los maltagliati al ragú de sepia son un plato exquisito que fusiona la tradición de la pasta hecha en casa con el sabor único del mar. Aquí te explico cómo preparar esta delicia:

Ingredientes

  • 300 g de harina de trigo duro
  • 3 huevos
  • 500 g de sepias frescas
  • 1 diente de ajo
  • Perejil c.s.
  • 400 g de tomates pelados
  • 1 vaso de vino blanco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta c.s.

Preparación

  1. Comienza preparando la pasta: coloca la harina en forma de volcán sobre una tabla, añade los huevos en el centro y una pizca de sal. Amasa hasta obtener una mezcla suave y homogénea, luego deja reposar la masa cubierta con un paño durante unos 30 minutos.
  2. A continuación, extiende la pasta en una lámina no demasiado fina y córtala en trozos irregulares para formar los maltagliati. Déjalos secar ligeramente sobre un paño enharinado.
  3. Limpia las sepias eliminando el interior, la piel y el pico. Corta las sepias en tiras o en cubitos.
  4. Calienta el aceite en una sartén y sofríe ligeramente el diente de ajo entero, que luego retirarás. Añade las sepias y déjalas dorar hasta que estén doradas.
  5. Añade el vino blanco y deja evaporar. Luego, incorpora los tomates pelados aplastados y cocina a fuego lento durante unos 30 minutos. Salpimienta al gusto.
  6. Mientras se cocina el ragú, lleva a ebullición una olla con agua salada y cuece los maltagliati durante unos minutos; deben quedar al dente.
  7. Escurre la pasta y transfiérela al ragú de sepia, añadiendo un poco de agua de cocción si es necesario para que quede bien cremosa.
  8. Antes de servir, espolvorea con el perejil fresco picado y, si lo deseas, un chorrito de aceite de oliva virgen extra en crudo.

Curiosidades

Los maltagliati son un formato de pasta típico de Emilia-Romaña. El nombre deriva del corte “a malta”, es decir, irregular, que se obtenía antiguamente cortando a mano la pasta sobrante de la preparación de los tortellini. Hoy en día, se aprecian como acompañamiento de salsas densas y consistentes, como este ragú de sepia que abraza la tradición con un toque de mar.

¡Buen provecho!