Nfigghiulate

Las ‘Nfigghiulate son una especialidad típica de la región de Calabria en Italia, especialmente en la zona de Vibo Valentia. Son una especie de calzone o panzerotto relleno de verduras, generalmente con achicoria u otras hierbas silvestres, y pueden incluir anchoas o cebollas. La receta tradicional puede variar de una familia a otra y de un pueblo a otro dentro de la región.

Aquí tienes una receta básica para las ‘Nfigghiulate:

Ingredientes

  • 500 g de harina de trigo duro
  • 300 ml de agua tibia
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 10 g de levadura de cerveza fresca
  • 1 cucharadita de sal
  • 300 g de achicoria o espinacas
  • 4 filetes de anchoas en aceite, picados (opcional)
  • 1 cebolla blanca, picada (opcional)
  • Guindilla al gusto (opcional)
  • Sal

Para el relleno se usan tradicionalmente achicoria silvestre u otras hierbas como borraja o espinacas. Si se opta por la achicoria, es importante hervirla en agua con sal, escurrirla bien y picarla antes de usarla.

Preparación

  1. En un bol grande, disolver la levadura en el agua tibia con una cucharadita de azúcar.
  2. Añadir gradualmente la harina tamizada, el aceite y la sal, y amasar hasta obtener una masa lisa y homogénea.
  3. Cubrir la masa con un paño limpio y dejarla levar en un lugar cálido durante aproximadamente 2 horas, o hasta que duplique su volumen.
  4. Mientras tanto, preparar el relleno salteando en una sartén las hierbas previamente hervidas y escurridas con un chorrito de aceite, añadiendo las anchoas picadas, la cebolla y la guindilla si se desea.
  5. Precalentar el horno a 200°C.
  6. Una vez que la masa haya levado, tomar trozos y extenderlos en discos finos.
  7. Rellenar la mitad de cada disco con la mezcla de verduras y doblarlo por la mitad, sellando los bordes para formar una media luna.
  8. Colocar las ‘Nfigghiulate en una bandeja forrada con papel de horno.
  9. Hornear durante unos 20 minutos o hasta que estén doradas.
  10. Servir calientes.

Curiosidades

Las ‘Nfigghiulate son uno de los platos tradicionales de la “cocina pobre” calabresa, que se basaba en ingredientes simples y locales. Son un ejemplo perfecto de cómo la creatividad culinaria puede transformar pocos ingredientes en un plato rico en sabor y tradición.