Ñoquis de Calabaza a la Romana

Los Ñoquis de Calabaza a la Romana son una variante otoñal de los clásicos ñoquis romanos, tradicionalmente preparados con sémola. La calabaza añade un bonito color y un sabor dulce que se combina perfectamente con la receta. Aquí te explicamos cómo prepararlos:

Ingredientes

  • 1 kg de calabaza (limpia y sin semillas)
  • 250 g de sémola
  • 100 g de mantequilla
  • 2 yemas de huevo
  • 100 g de Parmigiano rallado
  • Sal c.s.
  • Nuez moscada c.s.

Preparación

  1. Comience limpiando la calabaza, cortándola en trozos y quitando las semillas. Cuézala en el horno a 180 °C hasta que esté tierna, durante unos 30-40 minutos. Después, tritúrela para obtener un puré.
  2. En una olla, lleve a ebullición agua ligeramente salada y vierta la sémola en hilo, removiendo continuamente para evitar grumos. Cocine durante unos 10 minutos hasta que la sémola se desprenda de las paredes de la olla.
  3. Añada la mantequilla en trozos y las yemas de huevo a la sémola cocida, mezclando bien.
  4. Incorpore el puré de calabaza a la mezcla y revuelva hasta obtener una masa homogénea. Añada un poco de nuez moscada rallada y ajuste de sal.
  5. Extienda la masa sobre una superficie ligeramente húmeda, formando una capa de aproximadamente un centímetro y medio de grosor. Deje enfriar.
  6. Una vez enfriada, utilice un cortapastas redondo (o un vaso) para recortar los ñoquis.
  7. Coloque los ñoquis en una bandeja untada con mantequilla, espolvoréelos con Parmigiano rallado y unos copos de mantequilla.
  8. Finalmente, gratine los ñoquis en el horno a 200 °C durante unos 15-20 minutos o hasta que estén dorados y crujientes en la superficie.

Esta es una receta base, a la que puede añadir variantes si lo desea. Para dar un toque italiano extra, puede condimentar los ñoquis con una salsa de salvia y mantequilla fundida o añadir provola ahumada a la masa para un sabor más intenso.

Curiosidades

Los ñoquis a la Romana son una receta tradicional de la cocina del Lacio, habitualmente servidos como primer plato, pero con la adición de calabaza pueden convertirse en el protagonista de una mesa otoñal.